Todo el servicio de Rodalies (Cercanías) de Cataluña está suspendido este miércoles y no circula ningún tren. Esta decisión afecta a unos 400.000 usuarios. La red estará parada hasta que Adif verifique la seguridad de toda la infraestructura tras el temporal Harry y de los dos accidentes de ayer por la noche, uno de los cuales, el de Gelida, provocó un muerto y 37 heridos, 5 graves.
Así lo confirmó de madrugada la consejera de Territorio, Silvia Paneque, que indicó que el servicio no se reanudará hasta que se compruebe que no hay alteraciones en la infraestructura. De momento, se ha decidido mantener el corte hasta que a media tarde se vuelva a valorar la oportunidad de reanudar el servicio.
«Hasta que no tengamos garantías (de seguridad) de todo el sistema de cercanías no podremos acotar la reanudación del servicio», ha afirmado Paneque, quien también ha comentado que el accidente no era previsible, a la vez que ha justificado que las marchas blancas (trenes sin pasajeros) no se hicieran antes.
Renfe ha avisado por redes sociales de la situación y recomienda a los usuarios «el uso de medios de transporte alternativos», pero muchos se han enterado de la situación una vez en su estación. Los usuarios se quejan de la falta de transporte y de poca información sobre las alternativas, aunque algunos intentan acudir a los servicios de autobuses, si los hay, para su destino, que no siempre es el caso. Asimismo, hay quien se intenta organizar para ir conjuntamente en coche.
Fuentes del Departamento de Territorio indican que se recomienda acudir a los servicios de FGC o Metro, así como a los autobuses interurbanos, ya que no se puede sustituir toda la red de Rodalies, completamente parada. Del mismo modo, para los que pueden, se recomienda evitar los desplazamientos. La alta velocidad funciona con normalidad, aunque en el caso del tramo entre Barcelona y Madrid, hay unos 200 kilómetros donde la reducción está temporalmente reducida.
En el accidente de Gelida, un convoy de la línea R4 chocó con un muro desprendido sobre la vía y ha causado un muerto y 37 heridos, 5 de ellos graves. Poco antes, había habido otro descarrilamiento en la línea RG1, entre Blanes y Maçanet, después de que un tren impactara con una piedra, sin heridos. Los dos sucesos provocaron que Adif detuviera todo el servicio de Rodalies en Cataluña, y Paneque confirmó que no se restablecerá hasta que la red sea segura.
Paneque ha dicho que se mantienen los refuerzos en el ámbito de la información y el despliegue de los servicios de Renfe en las estaciones. La titular de Territorio ha explicado que se ha pedido a Adif y Renfe no escatimar en esfuerzos y verter todos los recursos humanos y materiales posibles para garantizar la seguridad del sistema en su conjunto y que la reanudación de la movilidad ferroviaria pueda ser cuanto antes.
Además, también se mantiene el refuerzo del transporte público interurbano en toda la red. Según ha explicado la consejera, el transporte se ha reforzado con el incremento de un 10%. Mientras continúe suspendida la circulación de trenes, el Gobierno ha asegurado que se mantendrá este incremento y también aquellas medidas que permitan más fluidas en las carreteras, como el levantamiento de las barreras del peaje de la C-32 en El Garraf.
Investigación del siniestro y retirada del convoy
La consejera de Interior y Seguridad, Núria Parlon ha destacado la muy buena coordinación de los operativos de Bomberos y el SEM en el lugar de los hechos con más de 37 unidades y ha afirmado que de las personas en situación crítica o menos grave no peligra la vida de ninguna de ellas. Además, muchas de las 26 atendidas como heridas leves ya han recibido el alta.
Parlon ha calificado la situación vivida en las últimas horas de «compleja, difícil y grave». Ha asegurado que aunque las derivadas apuntan a «un posible desprendimiento» del muro de contención por las inclemencias del tiempo, hay una investigación abierta asumida por los Mossos d’Esquadra bajo la dirección del juzgado de Vilafranca del Penedès para determinar las causas. «Hoy se ha hecho inspección ocular y se ha utilizado toda la tecnología de drones en la zona», ha comentado.
La conselra ha indicado, asimismo, que a estas alturas no disponen de información sobre la velocidad a la que circulaba el tren accidentado ni tampoco sobre la caída del muro de contención, información que «formará parte del proceso de investigación». Por su parte, Paneque ha añadido que habrá que esperar a la luz de las investigaciones para determinar, entre otros, el origen del muro y la titularidad de la infraestructura que cedió.
Parlon ha explicado que la retirada del convoy se ha programado por parte del Ministerio de Transportes y ha avanzado que para hacerlo habrá que cortar la AP-7 en sentido sur durante la noche. La Generalitat, por su parte, ayudará en la estrategia que permite habilitar carriles en sentido contrario . Hasta que termine con las tareas vinculadas a la retirada, se mantendrá el plan Ferrocat de Protección Civil. Además, ha recordado que mantener el plan en alerta también da amparo para justificar la priorización del teletrabajo en las próximas horas.
Sobre la movilidad en la autopista, Parlon ha dicho que les preocupaba hoy un escenario de incremento de tráfico y ha constatado que ha habido un aumento del 6% de la movilidad en el área metropolitana.
Huelga de maquinistas
Ante el accidente, el sindicato de maquinistas Semaf ha anunciado que convocará una huelga general en todo el sector. En un comunicado, Semaf ha advertido de que la circulación de trenes en Cataluña «no se hará sin las garantías de seguridad suficientes», y ha pedido que se aplique el mismo procedimiento de revisión de vías en marcha en Cataluña en toda la red.
El sindicato reclamará «responsabilidad penal a las personas encargadas de garantizar la seguridad de la infraestructura ferroviaria» y exigen que se garantice «la seguridad y fiabilidad de la estructura ferroviaria». «Todos los integrantes de Semaf estamos devastados y consideramos inadmisible esta situación de deterioro constante del ferrocarril«, señala el comunicado, que añade que son necesarias medidas «de urgencia» para garantizar «la integridad de los profesionales y usuarios».
Semaf remarca que tan pronto como supo que había habido los descarrilamientos, inició las gestiones pertinentes para «paralizar el tráfico de todos los trenes que circulasen en el ámbito de Rodalies».














