Tània Verge, exconsejera de Igualdad y Feminismo en el Gobierno de Pere Aragonès, ha anunciado hoy que a finales de enero dejará su escaño en el Parlamento de Cataluña para regresar a la Universidad Pompeu Fabra (UPF), donde es profesora de Política y Género. Su sustituta será Alba Camps, quien fue candidata a secretaria general en las elecciones internas de Esquerra Republicana frente a la candidatura de Oriol Junqueras.
En una entrevista en Café de ideas de La 2, Virgen ha explicado que ella siempre ha entendido su paso a la política como un «viaje de ida y vuelta».
Asimismo, ha desvelado que estuvo a punto de dejar el escaño tras la constitución del Gobierno de Salvador Illa en el verano de 2024, pero que decidió continuar pues había dos proyectos de ley que quedaron pendientes por el adelanto electoral y que quería contribuir a impulsarlos desde su escaño en el Parlament.
Una de estas iniciativas era la ley trans, que se ha incorporado dentro del nuevo texto normativo para los derechos del colectivo LGTBI que se aprobó a finales de diciembre en la Cámara catalana. La otra alude a una ley contra el racismo. Verge ha dicho que el Gobierno socialista les ha trasladado que «la deja aparcada» y ha lamentado que ERC no tenga mayoría suficiente para llevarla al Parlament.
Final de etapa
Verge considera que «se ha acabado una etapa» y volverá a la vida académica en la UPF, donde es catedrática agregada. Tània Verge se incorporó como independiente al Gobierno de Pere Aragonès en un departamento de nueva creación, el de Igualdad y Feminismos.
Durante la campaña electoral, dio el paso de afiliarse a Esquerra y durante la batalla interna para elegir nuevo presidente se alineó con el grupo de Nueva Izquierda Nacional, liderada por Xavier Godàs y Alba Camps. Camps, que optó a la secretaría general, es quien asumirá el escaño por orden de la lista de la candidatura que ERC presentó por la demarcación de Barcelona.
Durante la entrevista con Gemma Nierga en Café de Ideas, Verge ha criticado al Gobierno socialista de Illa por ser «poco ambicioso» en las políticas de igualdad y ha querido subrayar que hay, a su juicio, un «contraste evidente» entre el Gobierno de Aragón y el de Illa en este ámbito.
De hecho, ha sostenido que el PSC no quería mantener el Departamento de Igualdad y que por ello tuvieron que incluirlo explícitamente en los acuerdos de investidura que los socialistas firmaron con Esquerra.

