Dos exdirectivos de la multinacional Isolux Corsan han asegurado este jueves en la Audiencia Nacional que la presencia de Jordi Pujol Ferrusola en un proyecto residencial y turístico en México no afectó a la decisión de invertir en él. Así, ni su proyección pública ni su posición política favorecieron o entorpecieron la decisión del grupo de comprar el proyecto a una empresa en la que figuraban dos directivos del grupo, además del hijo mayor del expresidente de la Generalitat.
También han recordado que la compra se hizo en 2008, cuando Jordi Pujol ya hacía cinco años que no presidía Cataluña y CiU estaba en la oposición. No obstante, han admitido que la idea de invertir en el proyecto se la aportó el propio Pujol Ferrusola.
El vicepresidente de Isolux Corsan entre 1999 y 2016, José Juncosa, ha explicado en el juicio que se sigue contra la familia Pujol Ferrusola y varios empresarios, como Luis Delso, expresidente del grupo, que el proyecto residencial y turístico de Azul de Cortés, en la Baja California, México, le llegó a través de Delso, tras un viaje de trabajo al país norteamericano.
Delso le dijo que le había ofrecido un socio de Jordi Pujol Ferrusola i Oliveras visitó el proyecto. Ambos decidieron invertir privadamente, junto con Pujol Ferrusola. Crearon una sociedad que tendría los terrenos en fideicomiso y buscaron un gestor en la zona y asesoramiento legal y fiscal.
Inversión de 10 millones
Hicieron una inversión inicial de unos 10 millones de euros y al cabo de unos años lo revendieron al grupo Isolux Corsan por unos 80 millones. Ni él ni Delso participaron en la votación del consejo de administración que decidió la compra para no interferir.
Juncosa ha asegurado que la inversión inicial fue absolutamente privada y que Pujol Ferrusola les ofreció la inversión y participó en el proyecto como uno más. Todos eran socios capitalistas, pero la gestión la llevaba otro de los socios. De hecho, nunca vio presencialmente a Pujol Ferrusola ni a su esposa, Mercè Gironès. No ha sabido decir si el hijo mayor del expresidente de la Generalitat era un agente comercial habitual de la empresa en México.
Azul de Cortés
Antonio Portela, consejero delegado de Isolux, ha explicado una versión muy similar, pero él desde la parte de inversión empresarial, no privada. Ha explicado que sobre el proyecto Azul de Cortés participó en los consejos de administración donde se hablaba, entre 2007 y 2008, pero poco más. A Pujol Ferrusola ha dicho que le ha saludado rápidamente dos o tres veces.
Preguntado por si la proyección pública de Pujol Ferrusola influyó, positiva o negativamente, en el proyecto, ha dicho que no, porque su padre ya no era presidente de la Generalitat, se tomaron todas las precauciones legales y la inversión era bastante rentable.
Fincas rústicas urbanizables en Palamós
Otro de los asuntos que más se han tratado en la sesión de este jueves ha sido el de unas fincas de Palamós. En 2002 Mercè Gironès, entonces esposa de Jordi Pujol Ferrusola, había comprado dos fincas rústicas por unos 217.000 euros en la localidad. En 2006 las vendió, ya urbanizables, por 4,8 millones de euros a Aglomerados Girona, una constructora que había colaborado con Copisa en alguna UTE .
Aglomerados Girona firmó en 2005 un contrato de opción de compra con Mercè Gironès a la espera de que se recalificaran los terrenos. La opción se hizo efectiva en 2006 pero a través de PromoPalamós, una sociedad inmobiliaria que creó Aglomerados Girona poco antes y expresamente por esta operación, con el fin de separar las obras públicas y las privadas.
Tanto Esteve Ayats como David Ruiz han defendido las bondades de la operación y su rentabilidad económica, ya que los terrenos cercanos a las fincas valían precios similares o incluso inferiores, que en plena burbuja inmobiliaria podían generar importantes plusvalías en pocos años. Además, han recordado que la zona era una de las últimas urbanizables dentro del término municipal de Palamós y que el hecho de invertir en la zona podía permitir después conseguir la adjudicación de la urbanización de los viales públicos.
Ambos testigos han querido desvincular la compra de las fincas en Gironès de cualquier motivación política, ya que en Palamós mandaba el PSC y, por tanto, la recalificación no dependía de CiU. Además, buscaron otras opciones y eligieron la que les pareció mejor. También han asegurado que cuando compraron las fincas, ya era público y notorio que se recalificarían a urbanizables.
En todo caso, han dicho que Copisa no intervino en esta operación, y que la negociación se llevó directamente entre Aglomerados y Gironès. Tampoco tuvieron relación con otros posibles vendedores de fincas de la zona.
Preguntados por quién les facilitó el nombre de Mercè Gironès, Ayats ha dicho que preguntaron al Ayuntamiento y a los registros los nombres de los propietarios de las fincas de la zona y ellos contactaron con ellas.
Para hacer el pago a Gironès, Copisa prestó 3 millones de euros a Aglomerados, con el fin de no descapitalizarse con una operación que era bastante importante por su dimensión. Esto permitió a Aglomerados hacer los dos primeros pagos a Gironès, y hacer un préstamo a PromoPalamós para hacer el tercer y último pago a Gironès y para gastos posteriores.
En 2009 Copisa entró en el accionariado de Aglomerados. PromoPalamós sólo hizo esa operación y no tuvo nunca trabajadores. La crisis inmobiliaria ranentizó el plan urbanístico parcial de la zona, que no se aprobó hasta 2013.
Más comisiones
Por otro lado, una trabajadora de Copisa Constructora en Madrid era la responsable final de buscar unas oficinas para la compañía, pero no llevó directamente la gestión y no recuerda quién era el vendedor. Tampoco conoció a Jordi Pujol Ferrusola, que cobró una comisión de 151.000 euros por una venta de unos 5,5 millones. Ha explicado que no le consta que nadie más buscara oficinas para la empresa, y que se pusieron y buscaron anuncios en portales de segunda mano.
Un empresario de la hostelería de la Val d’Aran ha declarado que conoce a Josep y Oleguer Pujol, pero nunca ha trabajado con ningún hijo de la familia Pujol Ferrusola. Alegando problemas de memoria por una enfermedad, ha dicho que no recordaba si había pagado 15.000 euros de comisión a Imisa, empresa de Jordi Pujol Ferrusola, por una venta.

