La alcaldesa de Ripoll y líder de Aliança Catalana (AC), Sílvia Orriols, tiene clara la política internacional de su partido: apoyo total al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y, por extensión, al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Lo ha vuelto a demostrar con el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa Cilia Flores, una acción militar unilateral que ha sido rechazada, incluso, por prominentes dirigentes de la extrema derecha europea, como Marine Le Pen.
En un comunicado emitido desde Ripoll, con el enunciado «Aliança Catalana defiende el papel de Estados Unidos ante la narcodictadura de Venezuela», el partido de Sílvia Orriols avala la injerencia del país norteamericano como garante de «la democracia y la libertad» ante «regímenes autoritarios», y exhorta a Occidente a establecer una «posición clara» en favor de la «libertad y dignidad» para que los millones de exiliados puedan volver pronto a Venezuela.
En la misma línea, el influyente secretario de organización de AC, Oriol Gès, ha abogado por que los siguientes en caer sean el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y el líder supremo de Irán, Ali Khamenei.











