Unió de Pagesos (UP) ha cifrado en 63 millones de euros las pérdidas que ha sufrido el sector porcino en diciembre por el brote de peste porcina africana (PPA). Según el responsable del sector, Rossend Saltiveri, esta cifra podría multiplicarse por 12 durante este 2026, ya que es el plazo de un año en el que se alargan las medidas de control del brote con restricciones de mercado.
«Necesitamos 12 meses libres de peste para volver a ser positivos», ha remarcado Saltiveri, que también ha hablado de una reestructuración del sector que comporte un «adelgazamiento» de la producción. Los productores han pasado de ganar 26 euros por cerdo a perder 36 con la PPA. Los más perjudicados son los del radio de Barcelona y de los 20 kilómetros donde se detectó el brote.
Estos datos suponen una caída de un 17% en la facturación del sector porcino catalán durante los meses de noviembre y diciembre. Aunque no se ha detectado ningún positivo en ninguna de las 57 granjas de porcino situadas en el radio de 20 kilómetros de la zona infectada, el virus supuso restricciones de movimiento de 61.500 cabezas (el 10% del total de la provincia de Barcelona) y tuvo un impacto directo en las exportaciones, sobre todo de China, donde la regionalización hace que no se puedan exportar cerdos de esta zona.
A pesar de las pérdidas, los productores aún no han notado directamente los efectos del brote de PPA porque el 80% trabaja en un modelo integrado, que representa que tienen un precio cerrado con la gran industria que les compra los cerdos.

