El consejero de Agricultura de la Generalitat, Òscar Ordeig, ha defendido este viernes que «quien más gana es Cataluña» con el acuerdo entre la Unión Europa y Mercosur, por su potencial exportador. «Tenemos un 105% de superávit comercial agroalimentario, que queremos mantener y ampliar», ha señalado. El titular de Agricultura también ha destacado que en un contexto internacional donde «en el mundo hay países que se están aislando y que nos están aislando» hay que «buscar socios comerciales» nuevos.
Ordeig, sin embargo, ha reconocido que les «preocupa» la afectación que pueda tener el pacto para sectores como el de la miel, el arroz «y una parte de la carne». El consejero se ha reunido en Reus con representantes de los campesinos que han cortado el acceso al puerto de Tarragona para protestar contra el acuerdo UE-Mercosur y les ha pedido «responsabilidad» para no perjudicar los suministros.
El titular de Agricultura ha recordado que la Generalitat no tiene competencias en el pacto con Mercosur, pero ha avanzado que pedirán que los acuerdos comerciales se tienen que hacer «con unas garantías, cláusulas de salvaguarda, cláusulas espejo y controles de fronteras», ya que ha considerado que «lo que está prohibido aquí no se va a poder importar». «Y si se tienen que poner más controles, que se pongan», ha enfatizado.
Al mismo tiempo, Ordeig ha considerado que «el problema no es si hacemos o no hacemos acuerdos comerciales, sino cómo protegemos y damos herramientas a nuestro campesinado para que pueda competir«. En este sentido, ha defendido la necesidad de «facilitar la actividad y el día a día» de campesinos y agricultores, y ha animado a la población a «apostar» por el sector primario catalán para que «ni un joven agricultor tenga que abandonar».
Otra noche en la carretera
El aval de la UE al acuerdo con Mercosur ha caído como un jarro de agua fría entre los campesinos movilizados en las últimas horas para rechazarlo, que se sienten «vendidos» por los gobiernos catalán y español, especialmente porque España ha sido uno de los Estados miembros de la UE que ha apoyado el pacto.
En este contexto, unos 150 campesinos de la Cataluña Central que continúan movilizados este viernes por la tarde en el corte en la C-16 a la altura de Olvan (Berguedà, Barcelona) prevén volver a pasar la noche en la carretera y alargar la protesta todo el fin de semana. También los campesinos que mantienen cortada la autopista AP-7 en Pontós (Alt Empordà, Girona) han decidido pasar la noche en la carretera.













