UGT y CCOO han dado la bienvenida al acuerdo sellado este jueves por el Gobierno de España y ERC para un nuevo modelo de financiación para Cataluña, pero han considerado que habrá que alcanzar un acuerdo para orientar los nuevos recursos a los servicios públicos y sumar un amplio apoyo político para que prospere en el Congreso.
CCOO ha pedido a «todas las fuerzas políticas» que se sumen a la negociación y apoyen esta medida. «Sería una gran oportunidad perdida no hacer suficientes esfuerzos para que esta propuesta salga adelante», ha manifestado este sindicato, que ha destacado que el actual sistema presenta «déficits».
En esta línea, el secretario general de UGT de Cataluña, Camil Ros, ha reivindicado que «ya tocaba arreglar» el sistema de financiación catalana, ya que, según ha argumentado, se diseñó antes de la crisis y suponía un «retroceso» para el territorio. Ros, además, ha considerado que será necesario «un gran acuerdo social y político» para decidir dónde van estos nuevos recursos, cifrados en 4.700 millones de euros más para Cataluña.
«Buena parte de los servicios públicos necesitan más recursos», ha defendido, y ha señalado como prioritarios los ámbitos de la vivienda, la educación, la sanidad, las infraestructuras y las políticas de empleo. En opinión de Ros, es clave un acuerdo para distribuir «de forma equilibrada y consensuada estos nuevos recursos que tienen que venir por Cataluña».
Por su parte, CCOO ha considerado que el acuerdo anunciado y la forma en que se ha llegado responden a lo que siempre ha defendido: un «acuerdo específico para Cataluña» que se sustenta en la negociación bilateral con el Estado, «sin excluir que también se produzcan negociaciones multilaterales». Asimismo, ha defendido que «un modelo de mayor responsabilidad fiscal es plenamente constitucional si se ofrece a todas las comunidades autónomas que lo deseen».













