El Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña ha retirado la obligatoriedad de llevar mascarilla en centros sanitarios, sociosanitarios y residencias a partir de este miércoles, una decisión comunicada por la consejera y portavoz del gobierno catalán, Sílvia Paneque, tras la reunión del Consejo Ejecutivo.
Este cambio se ha justificado por la mejora sostenida de la situación epidemiológica de la gripe, con una evolución que también las favorable en los ingresos hospitalarios. La consejera Paneque, eso sí, ha remarcado que el ejecutivo recomienda todavía el uso de la mascarilla a las personas que tengan síntomas y que estén en el ámbito sanitario o sociosanitario, especialmente si tienen contacto con personas vulnerables.
La incidencia estimada de la gripe en Cataluña se mantiene por encima del nivel moderado de transmisión, ahora situada en los 248 casos por 100.000 habitantes, según los últimos datos del Sistema de Información para la Vigilancia de Infecciones en Cataluña (SIVIC), correspondientes a la semana del 29 de diciembre al 4 de enero y actualizadas este martes.
La semana anterior, los casos por cada 100.000 habitantes habían caído de 546 a 236, después de haberse llegado al pico de contagios a las puertas de las fiestas de Navidad, cuando se registraron 759 casos. El pico se alcanzó con una incidencia muy superior a la de años anteriores y también antes de lo habitual, a mediados de diciembre.













