Desgraciadamente no sólo es posible sino que es verdad. El provocador ultra Vito Quiles colgó en X, el lunes día 5, una fotografía del palacio de La Moncloa donde había superpuesto una flecha que señalaba el edificio y añadía el texto «el nuestro duerme aquí». Además, encabezaba el mensaje con el destinatario: «Estimado Presidente Donald Trump«. Al día siguiente el mensaje había recibido 2,3 millones de visitas. ¿Qué explicación tiene este hecho? ¿Quiere decir que hay 2,3 millones de fachas en España que aplauden el mensaje? ¿O es que un buen número visitas corresponden a ciudadanos normales que querían ver con sus propios ojos esta incitación al bombardeo del palacio presidencial español y el secuestro de Sánchez? ¿O Quiles hace trampas y aumenta con algún truco informático el número de visitas?

En cualquier caso da mucho miedo e indignación. La indignación ha llevado al ex senador de Compromís Carles Mulet García a presentar una querella ante la Fiscalía Provincial de Castellón por los delitos de traición, conspiración, provocación a delitos contra el orden constitucional, delito contra las instituciones del Estado y delito de amenazas graves, con la agravante de publicidad. Mulet también ha presentado una denuncia contra el torero ultraderechista Fran Rivera que grabó un vídeo en el que pedía a Trump que no se detenga en Venezuela y que actúe igual en España. Su vídeo, sin embargo, tiene menos éxito que el de Quiles: Unos 3.500 me gusta este martes.
Quiles se hace pasar por periodista para insultar e incordiar a políticos y periodistas de izquierdas con la excusa de que lleva un micrófono y una cámara que lo filma. Tras saberse que Estados Unidos habían bombardeado Caracas, asesinado a cerca de un centenar de personas y secuestrado a Nicolás Maduro y a su mujer, se fue a buscar al ex diputado de Podemos Juan Carlos Monedero, a quien acusa de beneficiarse del régimen chavista, y lo acorraló gritándole «guarro y baboso». El provocador ultra cobra de EDATV, un medio de comunicación de la Fachoesfera que se financia con las subvenciones y la publicidad institucional que aportan administraciones como la Comunidad y el ayuntamiento de Madrid y muchos ayuntamientos, diputaciones y comunidades autónomas controladas por el PP y Vox.











