El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha expresado una «condena rotunda» del ataque de Estados Unidos a Venezuela y de la captura de su presidente, Nicolás Maduro, que califica de «reciente violación de la legalidad internacional». En una carta dirigida a la militancia del PSOE con motivo del inicio de 2026, Sánchez defiende que estos hechos «recuerdan cómo de importante es tener un gobierno en España que aboga y defienda, siempre y en todas partes, el derecho internacional y la resolución pacífica de los conflictos».
El jefe del ejecutivo español ya se había pronunciado a lo largo del sábado sobre la agresión, con un llamamiento a la desescalada y una petición directa al presidente de EEUU, Donald Trump, para que respetara el derecho internacional. Posteriormente, tras la rueda de prensa en la que Trump anunció que Estados Unidos controlará a Venezuela hasta una transición, Sánchez remarcó que España «no reconoció el régimen de Maduro» ni tampoco «no reconocerá una intervención que viola el derecho internacional y empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo».
En la carta a la militancia, Sánchez asegura que es «consciente de las dificultades» políticas y alerta de una «coalición PP-Vox y sus cómplices» que, según dice, atacan al gobierno «aunque implique sobrepasar los límites de la verdad y de la democracia». Sin embargo, afirma que no piensa «tirar la toalla» ni renunciar a culminar la legislatura, y reivindica a España como «el contrapeso más grande en Europa» ante la «internacional de ultraderecha», en defensa de la paz, el derecho internacional, el estado del bienestar y los derechos sociales.











