Amnistía Internacional ha denunciado el ataque de Estados Unidos a Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro y de su mujer y diputada de la Asamblea Nacional, Cilia Flores. En un comunicado, la organización asegura que la operación «genera graves preocupaciones» en materia de derechos humanos y que «muy probablemente» viola el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. La ONG admite estar «alarmada» porque la acción proviene de uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, lo que, alerta, «profundiza aún más el colapso del derecho internacional y del orden global basado en normas».
Según Amnistía Internacional, «estas acciones dan señales de un sistema internacional regido por la fuerza militar, las amenazas y la intimidación» e incrementan el riesgo de que otros actores internacionales reproduzcan comportamientos similares. La organización subraya que esta dinámica puede agravar la inestabilidad global y erosionar los mecanismos multilaterales concebidos para prevenir conflictos y proteger a la población civil.
En este contexto, la ONG se muestra «particularmente preocupada» por una posible escalada de violaciones de derechos humanos en Venezuela, tanto por nuevas operaciones de EEUU. como por una eventual respuesta del gobierno venezolano. Amnistía insta al gobierno estadounidense a cumplir el derecho internacional humanitario y de derechos humanos, priorizar la protección de la población civil y garantizar los derechos de todas las personas privadas de libertad, y reclama a las autoridades venezolanas que «se abstengan de más represión».










