El alcalde de Lleida, Fèlix Larrosa, ha perdido la cuestión de confianza sobre los presupuestos municipales para 2026 después de que los 18 concejales de la oposición votaran en contra y solo los 9 del PSC apoyaran. A partir de ahora, se abre un plazo de un mes para que se presente una moción de censura con un candidato alternativo; en caso contrario, las cuentas quedarán aprobadas automáticamente. Larrosa ha defendido que los presupuestos permitirán mejorar la vida de los leridanos, mientras la oposición ha criticado la falta de voluntad de consenso y ha cuestionado el modelo de ciudad propuesto.
La teniente de alcalde, Cristina Morón, ha asegurado que no hay alternativa de gobierno porque ninguna candidatura cuenta con la mayoría necesaria de 14 concejales y ha destacado que las cuentas de 269 millones de euros, un 16% más que las de 2025, son «las más ambiciosos de la historia del Ayuntamiento». En cambio, portavoces de ERC, Junts, Vox y el Comú de Lleida han criticado la manera unilateral de presentar los presupuestos y la falta de negociación con el resto de formaciones, alertando de que la aprobación automática solo será un «apunte contable».
El jefe de la oposición, Xavi Palau (PP), ha subrayado que la cuestión de confianza evidencia que el equipo de gobierno no tiene suficientes concejales para gestionar la ciudad y ha enumerado motivos de su voto contrario, como la habilitación de un albergue en el antiguo hotel de Adif y la falta de progresos en proyectos sociales y residencias. Larrosa ha concluido que hará una «reflexión colectiva» durante el próximo mes y en febrero anunciará las decisiones para «reprogramar y mejorar la acción de gobierno».
















