Los campesinos catalanes han reclamado este lunes al Gobierno de la Generalitat la aprobación de planes de control de la fauna cinegética «con carácter de urgencia», y han avisado de que, si no los escuchan, la próxima acción «colapsará Europa».
El sector ha protestado durante esta jornada en el Eje Transversal y ha amenazado con poner demandas patrimoniales por la muerte de sus animales «por culpa» de las enfermedades transmitidas por jabalíes y ciervos, así como por las pérdidas de cosechas y pastos.
«Se ha acabado el responder nosotros con nuestro patrimonio por su irresponsabilidad», proclaman en el manifiesto leído al final de las tractoradas en Vic y Cervera. Según Unió de Pagesos, convocante de la protesta, las movilizaciones han reunido 350 tractores.
El campesinado ha reclamado indemnizaciones, «acabar con los daños» que provocan las superpoblaciones y permisos excepcionales de caza «para defender los campos, prados y animales». El sector ha enviado sus exigencias al ejecutivo de Salvador Illa y a los grupos parlamentarios, con quienes quiere reunirse durante enero.
De hecho, los organizadores de la tractorada han cargado contra todos los partidos del arco parlamentario, incluida la oposición: «Sólo se han interesado por nosotros cuando han visto que podían hacer sangre política».
La respuesta de Ordeig
Este mismo lunes, el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Óscar Ordeig, ha dicho que espera que durante esta semana ya esté hecha la secuenciación del brote de peste porcina africana (PPA) para saber su origen y, así, descartar definitivamente la teoría del laboratorio.
En cuanto a las protestas de los campesinos, Ordeig ha admitido que es un ámbito donde «había que actuar desde hace mucho tiempo», y ha asegurado que harán «un punto de inflexión», pero ha añadido que los resultados no llegarán «en cuatro días».













