Próximamente, a tiempo de ser utilizado como un arma propagandística por el laportismo antes de las elecciones, saldrá al mercado el libro Així hem salvat el Barça, impulsado por el actual presidente, Joan Laporta, y su entorno más cercano. O sea, por todo aquel integrante de su núcleo duro que vive a la sombra y a costa de ese universo Laporta y de un relato que pretende ser de éxito incuestionable más allá de que los resultados futbolísticos, siempre sujetos a un destino mucho menos controlable y cambiante, son los que, al fin y al cabo, parece que decidirán una contienda desigual y extremadamente favorable al star system si no se produce una incidencia impronosticable.
La audacia de arrancar el año electoral con una farsa de este calibre es una señal inequívoca de la intención laportista de ganar por goleada y de aprovechar el teórico marco de debate electoral, presuntamente democrático y abonado al intercambio de ideas y opiniones, ese estatus que se ha cargado el totalitarismo del actual régimen, para imponer su relato y aplastar a una oposición sin artillería pesada y mucho menos puntería.
Així hem salvat el Barça será el manual de campaña de Laporta, la Biblia del laportismo que, si se repasa y analiza, detalla cómo el ganador de las elecciones del 7 de marzo de 2021 le dio la vuelta espectacularmente a una situación económica crítica heredada del infierno de Josep Maria Bartomeu en una reacción con trazas heroicas de una figura que, además, hubo de afrontar el horror y las maquinaciones de las traiciones internas, las tensiones judiciales y la oposición mediática.
Por lo que se ha filtrado, el contenido de esa historia de liberación, audacia y éxito tiene como punto de partida la descripción del «caos heredado» tras la etapa Bartomeu: deuda superior a 1.350 millones, masa salarial desbocada, tensiones con LaLiga y peligro de insolvencia.
Cinco años más tarde, sólo por comparar por encima ese tormentoso pasado, la deuda ordinaria es la misma y hay que añadir los 3.000 millones a devolver solamente de la reforma de estadio. En cuanto a la masa salarial, la ha frenado LaLiga, no Laporta.
Sobre el peligro de insolvencia, Laporta lo que ha conseguido es elevarlo a estado de insolvencia permanente y disparar los gastos a un presupuesto récord de 1.019 millones que sí revelan el catastrofismo actual, pues los «gastos de gestión» han pasado de 181 millones a 335 millones sin que nadie sepa exactamente el motivo. Se intuye, eso sí, que las compras, desbocadas e ilimitadas de servicios, materiales y consumos están produciendo nuevos ricos en el entorno de proveedores laportista, donde no se escatima un euro. Como tampoco en las comisiones como las pagadas a Darren Dein, un agente amigo de Laporta, de 70 millones en un contexto donde, por otro lado, se reduce la inversión en el futbol base y en la Masía porque -es lo que piensa y quiere Laporta- ¿para qué fabricar más Messi o Lamine Yamal, si él los ha podido aprovechar a favor de sus intereses? Le conviene más, como hizo en 2010, dejar tierra quemada en la cantera, completamente estéril, y el femenino descendido a segunda división y abandonado a su suerte.
Por no hablar del patrimonio neto heredado, de 35 millones positivos, convertido hoy en una losa irrecuperable de 152,6 millones en negativo tras una secuencia de dos años de pérdidas consecutivas (2023-24 y 2024-25) que los estatutos del FC Barcelona sancionan con el cese automático de la junta si no fuera porque el artículo 67 fue anulado en la primera asamblea ordinaria de Laporta para evitar ese final trágico. Y eso a pesar de haber hinchado el balance con 1.000 millones de ingresos extra en forma de palancas que han resultado ser por igual, tan ilusorias como tóxicas para la economía azulgrana.
La prensa laportista ya ha pronosticado el acierto editorial de Així hem salvat el Barça, definiéndolo como «un relato en clave de supervivencia institucional y éxito administrativo, más que deportiva», presentando a Laporta «el garante de la independencia, la identidad catalana y la supervivencia económica del club».
Las informaciones previas dejan claro que la autoría el texto no recaerá en Laporta. La producción, colectiva, la ha coordinado un equipo de comunicación vinculado al club y al entorno de Laporta, con participación de periodistas afines y con experiencia en medios como Sport o La Vanguardia. Más motivo para aventurar que si Així hem salvat el Barça se convierte en el best seller, será en la categoría de ficción.
Fuentes cercanas al proyecto afirman también que el libro no se limita a exposiciones contables, sino que reinterpreta los hechos con fuerte carga emocional, presentando al presidente como el hombre que «salvó al club del colapso» y recurriendo «a un estilo épico y justificativo centrado ahora en la resiliencia y el liderazgo personal».
Desde luego, solo un ejercicio exigente de imaginación y fantasía puede presentar el mandato de Laporta bajo ese foco de gestor brillante y visionario. Será interesante comprobar hasta qué punto exagerarán, distorsionarán, manipularán y mentirán los forjadores de esta obra sobre la leyenda de un Laporta capaz hacer millonario al Barça a base de beneficios que, si los ha habido, habrá que buscarlos, apuntan los rumores, en Dubai, Arabia Saudita o en algún refugio financiero a salvo de mirones. Desde luego, lejos del Spotify y de Darren Dein, una de las piezas clave de las numerosas fugas de capital de padece el Barça desde 2021.

