Las entidades y el Goven han cerrado un acuerdo para reubicar buena parte de los desalojados del antiguo instituto B9 de Badalona que están acampados bajo el puente de la C-31, así como los que ocuparon hace unos días el albergue de Can Bofí Vell.
Según han confirmado a la ACN fuentes del Govern, la mediación se ha alargado durante toda la noche y este martes, y en ella han participado, además del ejecutivo, las entidades sociales de Badalona y la Sindicatura de Greuges.
Las personas que ocupaban Can Bofí ya habrían sido realojadas en otros equipamientos y esta tarde ha comenzado un dispositivo en el puente de la C-31 para buscar alternativa a los acampados. Este realojamiento se llevará a cabo durante las próximas horas y se prevé que tenga una duración de dos meses.
En este dispositivo, en el puente de la C-31 participan los Servicios Sociales, municipales y de la Generalidad, y las entidades. Habría disponibles como mínimo 60 u 80 plazas distribuidas en diferentes recursos y equipamientos que se ponen a disposición.
En la acampada bajo el puente se calcula que hay unas 140 personas. El Govern y la Cruz Roja tienen un dispositivo de traslado preparado por si las personas que actualmente están pernoctando bajo el puente acepta la ayuda que se les ofrece.
El Govern quiere agradecer la colaboración de todas las instituciones que están ayudando a encontrar una salida a este conflicto social de Badalona, garantizando la convivencia en todos los barrios.
Desde el lunes ya se alojan 52 personas
En paralelo, entidades han anunciado que ya desde el lunes alojan a 52 personas más en diferentes espacios. Las entidades Càritas Diocesana de Barcelona, Sant Joan de Déu Serveis Socials Barcelona y Fundación Privada Llegat Roca i Pi, además de la Iglesia Archidiocesana de Barcelona y con la colaboración del Departamento de Derechos Sociales e Inclusión de la Generalitat, han reubicado a estas personas y han decidido suspender definitivamente el dispositivo de la parroquia Mare de Déu de Montserrat tras las protestas vecinales.
Entre los 52 reubicados hay, precisamente, estas 15 personas consideradas vulnerables que debían alojarse en la parroquia, y también hay algunas de las que han pasado varias noches bajo el puente de la C-31.













