El Partido Popular ganaría las elecciones autonómicas en Extremadura sin llegar a la mayoría absoluta, según el sondeo de Sigma Dos para El Mundo. Los populares obtendrían entre 30 y 32 escaños, por debajo de los 33 necesarios para gobernar en solitario, lo que les obligaría a buscar acuerdos para garantizar la estabilidad parlamentaria.
El PSOE sufriría un fuerte descenso y firmaría el peor resultado de su historia en una comunidad que gobernó durante 36 años, con una horquilla de 16 a 18 diputados. En paralelo, Vox experimentaría un crecimiento destacado, con 9 a 11 escaños, y se convertiría en una fuerza clave para la gobernabilidad.
Según el mismo estudio, Unidas por Extremadura también mejoraría sus resultados y alcanzaría entre 7 y 8 representantes. El escenario dibuja un parlamento fragmentado, con la mayoría absoluta fijada en 33 escaños, que abre la puerta a pactos postelectorales para configurar el próximo Gobierno autonómico.















1 comentario en «El PP se impone en Extremadura pero queda a un paso de la mayoría absoluta»
María Guardiola ha salido a pedir a Vox que “no bloquee” Extremadura justo después de haber convocado elecciones para intentar librarse de Vox… y fracasar. Ese discurso suena a manual de cinismo político: quiso más poder, no lo consiguió, y ahora pretende que el partido que más ha crecido se limite a obedecer y facilitarle el gobierno sin condiciones. Eso no es “responsabilidad”, eso es intentar ganar por presión mediática lo que no ha logrado en las urnas.
Guardiola intenta vender la idea de que “hay un claro ganador”, pero la realidad parlamentaria es otra: sin mayoría absoluta no basta con proclamarse ganadora moral; hay que negociar de verdad. Convertir a Vox en culpable preventivo del bloqueo es una maniobra para limpiar su imagen y cargar sobre otros el precio de su apuesta fallida. Si Extremadura está en esta situación es precisamente porque decidió forzar nuevas elecciones, y volver ahora con discursos de “por el bien de la región” resulta, como mínimo, incoherente.
Vox no tiene obligación de regalar su apoyo. Y Guardiola no tiene derecho a exigirlo mientras intenta quedar como la única opción legítima. La política no funciona por moralinas de rueda de prensa, funciona con mayorías reales.
En resumen: sí, Guardiola puede pedir apoyos… pero su intento de hacerse pasar por víctima del bloqueo cuando fue ella quien arriesgó la estabilidad regional tiene mucho de cara dura y bastante de relato interesado.