Josep Costa, vicepresidente del Parlamento de Cataluña de 2018 a 2021, ha relatado en la red social X que «un par de chusqueros» lo retuvieron durante una hora y le impusieron cuatro multas. En estos términos describió a dos agentes de la Guardia Civil, un cuerpo que, según él, «sigue siendo la perfecta imagen de la puta España catalanófoba, autoritaria y corrupta«.
Dos multas fueron de tráfico y las otras dos «de la ley mordaza», y «todas falsas para hablarles en catalán», ha especificado. «Yo iba por la calle empujando la moto (que se había quedado sin batería) y ellos supuestamente me querían ayudar. Pero como les «falté el respeto» empezaron con el típico «los papeles» e intentaron, incluso, confiscar la moto», ha relatado.
«Por eso avisaron a la grúa», ha continuado Costa, antes de añadir como desenlace que «la Policía Local se negó a llevarse la moto porque obviamente no había base legal, como también se negaron a firmar las multas por no llevar casco y circular por la acera que al final se inventó ese par. Uno de ellos, por cierto, no llevaba identificación», ha asegurado.
Costa, que es letrado del Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet, se desmarcó años atrás de Junts, un partido del que recientemente ha dicho que «se creó para defender el 1-O, no para hacer de CiU con otro nombre», y que «cualquier parecido» entre lo que era y defendía en 2018 y lo que hace ahora «es pura casualidad».














