El Gobierno de la Generalitat ha preseleccionado 179 áreas de suelo urbanizable de Cataluña para la construcción de 214.000 viviendas a medio plazo. Un 60% de las zonas se encuentran en Barcelona y su área metropolitana, pero también las hay en el Camp de Tarragona, Ponent, Girona, el Penedès, el Alt Pirineu y las Terres de l’Ebre.
La Generalitat prevé que entre un 40% y un 50% del total de las viviendas sean asequibles y el Departamento de Territorio liderará el proceso. El Incasòl será la administración ejecutora, coordinada con los ayuntamientos, y tendrá un 15% de los derechos edificables de las promociones. En total, el ejecutivo de Salvador Illa prevé movilizar a través del Instituto Catalán de Finanzas (ICF) 8.000 millones de euros para financiar la construcción de vivienda asequible en estos sectores.
La previsión del Gobierno catalán es impulsar una remesa de viviendas con una financiación similar a la del Plan 50.000, a través del ICF, con 4.000 millones de euros por cada 50.000 pisos y una rentabilidad de entre el 4% y el 6% para los promotores. A diferencia del Plan 50.000, centrado en solares ya listos, este programa aborda terrenos en fases previas de desarrollo.
Sectores pendientes
Los sectores preseleccionados se encuentran en varios estadios del trámite urbanístico, pero una gran parte no tiene un planeamiento aprobado o está pendiente de revisión. En concreto, 26 sectores ya están preparados para edificar y requieren poca tramitación, mientras que 68 tienen planeamiento aprobado, pero están pendientes de urbanización y reparcelación.
Las 85 áreas restantes aún no disponen de planeamiento urbanístico o deben revisarla, lo que retrasará su desarrollo. El plan prioriza los ámbitos con capacidad para generar grandes bolsas de vivienda, de más de 1.000 pisos.
El Consejo Ejecutivo prevé aprobar el martes el plan de medidas urgentes para acelerar la transformación del suelo residencial, con cambios normativos que agilicen los trámites.

