La Unidad Militar de Emergencias (UME) del Ejército ya ha movilizado a un equipo de reconocimiento del grupo de intervención en emergencias tecnológicas y medioambientales para colaborar en las tareas para contener y atacar el brote de peste porcina detectado en la sierra de Collserola.
Así, la UME ha activado el despliegue de 117 efectivos y 25 vehículos, según ha explicado la Delegación del Gobierno en Cataluña en un comunicado. En concreto, los agentes son especialistas del Grupo de Intervención en Emergencias Tecnológicas y Medioambientales (GIETMA), con base en Torrejón de Ardoz, y del IV Batallón, con base en Zaragoza.
Además, el Gobierno español también ha puesto a disposición de la Generalitat el cuerpo de la Guardia Civil. Durante este lunes se concretará el despliegue de los efectivos, que son los que la Generalitat pidió ayer.
Finalmente, desde el Gobierno central también han asegurado que el delegado, Carlos Prieto, mantiene un «seguimiento permanente tanto del despliegue operativo de la UME como de la evolución del brote en coordinación directa» tanto con el Ministerio como con el Departamento de Agricultura y otros departamentos de la Generalitat.
«La colaboración entre administraciones está siendo ejemplar para luchar contra este brote con todos los medios disponibles, siendo coordinado y dirigido el operativo por la Generalitat», destaca el comunicado.
A su vez, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, está coordinando desde México, donde se encuentra de viaje institucional para asistir a la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, un gabinete de crisis con los consejeros Óscar Ordeig (Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación), Núria Parlon (Interior y Seguridad Pública) y Albert Dalmau (Presidencia).
En cuanto a la respuesta de la Generalitat, el presidente Illa explicó, durante un acto de reconocimiento a los exiliados en México, que la Generalitat está haciendo esfuerzos para controlar el brote y pidió a la ciudadanía prevención y seguir las indicaciones de las autoridades para evitar la expansión.
El origen, un bocadillo
El consejero Ordeig, por su parte, ha explicado que los investigadores creen que el origen podría haber sido unos restos de comida abandonada en un área de servicio en la autopista AP7, un lugar que los jabalíes van para conseguir comida.
El consejero de Agricultura ha explicado que en estos momentos hay dos positivos y ocho casos sospechosos de peste porcina, pero ha avanzado que muy probablemente se conocerán más en las próximas horas. En una entrevista en Catalunya Ràdio, Ordeig ha detallado que todos los sospechosos están en el mismo foco, lo que hace que no se tenga que modificar el radio de restricciones. De momento, ninguna granja de cerdos del radio más próximo está afectada.
Además, Ordeig ha asegurado que este lunes abordarán si es necesario reforzar la presencia policial en los accesos a los bosques, aunque ha pedido la colaboración de la ciudadanía.
«Hay que matar jabalíes para reducir la población y evitar los efectos adversos que provocan», ha defendido el consejero, que ha asegurado que Cataluña está preparada para afrontar esta crisis. En su opinión, el problema no es la cantidad de cerdos que hay, sino que las medidas de bioseguridad de las granjas funcionen.
Confianza empresarial
Las empresas cárnicas, por su parte, confían en que el bloqueo de las exportaciones porcinas sea regional para minimizar el impacto económico del brote de peste porcina.
El secretario general de la Federación Empresarial de Carnes e Industrias Cárnicas (FECIC) en España, Ignasi Pons, espera que de esta manera se puedan reabrir los mercados lo antes posible. «Hay países que aceptarán la regionalización, pero tenemos que saber qué regionalización aceptan», informa la ACN.
«Provincia, comarca, comunidad autónoma… el impacto puede ser completamente diferente», añade. La FECIC admite la preocupación en el sector por el brote de la enfermedad y menciona a México y Japón como los mercados importantes para el sector.

