El buen consejero Òscar Ordeig, una persona capacitada y apasionada por el trabajo que hace, no para de tener contratiempos. Cuando no es el brote de dermatosis nodular contagiosa (DNC) que ataca a las vacas son las absurdas restricciones que la Comisión Europea impone a los pescadores del Mediterráneo o la amenaza de la gripe aviar que, de momento -crucemos los dedos-, todavía no ha afectado a ninguna granja de gallinas de Cataluña.
Pero la aparición de jabalíes en la montaña de Collserola, muertos por la peste porcina africana (PPA), ha encendido todas las alarmas. Esto es gravísimo y, como ha dicho el consejero Ordeig, puede tener nefastas consecuencias para la economía catalana y, en especial, para los ganaderos que, gracias a las granjas, mantienen en vida las comarcas rurales.
De entrada, todas las exportaciones españolas de productos porcinos fuera de la Unión Europea han quedado automáticamente prohibidas. Poca broma: España es el tercer productor mundial de carne de cerdo, solo por detrás de China y de los Estados Unidos y por delante potencias tradicionales como Alemania o Francia.
En Cataluña hay casi tantos cerdos como personas: 8 millones. El año pasado se sacrificaron en los mataderos catalanes 22 millones de cerdos, cosa que representa el 40% de la producción española de carne porcina.
La PPA llegó a ser una plaga en España en la década de los años 70 y 80 del siglo pasado, pero, finalmente, pudo ser erradicada en 1995. Ahora, con el hallazgo de estos jabalíes muertos de PPA en Collserola, el estado de emergencia es máximo y hay que tomar medidas radicales para eliminar este foco, antes de que no empiece a contagiar las granjas.
El consejero Òscar Ordeig ha conseguido parar, de manera rápida y eficaz, el brote de DNC. Pero la lucha contra la PPA se presenta mucho más complicada, puesto que ha hecho acto de presencia en la población salvaje de jabalíes. La colaboración de todos es imprescindible para liberarnos de esta maldición y hay que seguir estrictamente las instrucciones de restricción de movilidad.








