El Gobierno catalán mantiene «encima de la mesa» la opción de activar la unidad de control cinegético de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para reforzar las tareas de contención de la peste porcina africana (PPA), una posibilidad que no descarta. El conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, ha explicado a El Suplement de Catalunya Ràdio que el Ejecutivo utilizará «los medios técnicos, económicos y efectivos que sean necesarios» para evitar el acceso a las zonas boscosas restringidas y para llevar a cabo trabajos de control cinegético. Ordeig ha apelado a la responsabilidad y ha recordado que vulnerar las restricciones puede conllevar «sanciones», subrayando que «nos estamos jugando mucho».
Este domingo se han intensificado las capturas de jabalíes en el Parque de Collserola, en un operativo coordinado por los Agentes Rurales y el Departamento de Agricultura, con el apoyo de Forestal Catalana, el SEPRONA de la Guardia Civil, especialistas externos y colaboración de las ADF. En este contexto, la delegación del Gobierno de España ha ofrecido la activación de la unidad de control cinegético de la UME, una ayuda que Ordeig valora porque «necesitamos buenos profesionales que lo hagan con garantías». Paralelamente, los cazadores han puesto a disposición material como jaulas, aunque no se harán batidas para evitar que los animales huyan hacia zonas limpias.
El conseller ha detallado que hay dos casos positivos confirmados y cuatro más pendientes de validación y ha admitido que podría haber nuevos casos en las próximas horas, tanto en el radio de seis kilómetros como en el de veinte. A pesar de la proximidad del brote, ha descartado suspender las clases en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), pero ha pedido reducir actividades en la naturaleza. Ordeig no ha querido especular sobre el origen, a pesar de señalar —como también han hecho el ministerio y varios expertos— que la infección podría haber llegado a través de algún alimento contaminado.













