En algunos sectores políticos han sorprendido las afirmaciones del presidente de ERC, Oriol Junqueras, asegurando que Aliança Catalana y Sílvia Orriols son una operación de Estado, una maniobra de los servicios de inteligencia españoles para debilitar al independentismo.
Choca que un historiador como Oriol Junqueras se abone a la teoría de la conspiración en un asunto de tanto calado como éste, en que acusa sin pruebas y da pábulo a unas peregrinas teorías conspiratorias sobre el origen de Aliança Catalana. “Si los servicios secretos españoles o alguna de las togas que todavía nos persiguen tuvieran que inventar algo contra Cataluña, inventarían Aliança Catalana. Nunca harán nada por nuestro país, y es porque a ellos les protegen los servicios secretos españoles y con ellos les protegen las togas que a nosotros nos persiguen”, ha manifestado el líder de Esquerra.
En el partido de Orriols ya casi se lo toman a broma. “No os perdáis la entrevista de Víctor Puig al agente del CNI Jordi Aragonès”, ironizaba en las redes la activista Txell Brown, en referencia a una entrevista al número 3 de Aliança, responsable de Formación, Estudios y Programas.
Inmediatamente, Sílvia Orriols publicó una foto de Junqueras aguantándola en brazos como a un bebé, mientras dice que Aliança la creó el CNI, y en la parte superior aparece una foto del carné de las Juventudes de ERC con el nombre de Sílvia Orriols y su número de afiliada a las JERC, con un título: “Sílvia Orriols se formó en ERC”. La líder de Aliança ironiza: “Reconozco que me ha provocado risa”.
Otros se lo toman más seriamente. “Junqueras es la persona menos indicada para hablar de doble juego, de doble cara. Vaya, Junqueras tiene muchas caras, tiene más de dos, tiene infinitas caras. Y ahora dice que podían hacer una coalición ERC y la CUP. Y Puigdemont ¿qué ha hecho? Pues, Puigdemont ha reorganizado el grupo parlamentario porque piensa que el Parlament es muy importante y que lo se dice allí sirve para muchas cosas. Y todo por el miedo que tienen al aumento electoral de Sílvia Orriols. Pero Orriols también tiene un problema grave, porque las expectativas que genera no son tanto méritos de ella como ganas del público, de la gente del pueblo catalán, que lo que quiere es un cambio, que está harto de esta clase política”, razonaba el articulista independentista Jordi Galves.
Y añadía: “Estamos hasta el gorro. Las ganas de coger a todos estos políticos tradicionales, los de ERC, la CUP, Junts… y tirarlos por la ventana son inmensas. Son totales. En esto, coincidimos, yo creo, la inmensa mayoría de los catalanes. No los queremos ver ni en pintura. Pero, precisamente, por esto subrayo que Orriols también tiene un problema, porque tendrá que satisfacer todo este anhelo”. El comentarista recuerda una máxima que tanto Puigdemont como Junqueras tienen también muy presente: “Aliança no es un partido. Aliança es Orriols”. De aquí viene que todos los dardos se dirijan contra la alcaldesa de Ripoll, no contra el partido.
*Puedes leer la noticia íntegra en la edición de esta semana de la revista EL TRIANGLE














