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Otra paliza inesperada de Florentino a Laporta en la asamblea ordinaria

Florentino Pérez

En la asamblea del Real Madrid del pasado domingo, el presidente Florentino Pérez no nombró ni mencionó como tal el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta. Durante su discurso hizo críticas hacia el Barça y alusiones al papel de Joan Laporta en algunas disputas y batallas deportivas y jurídicas recientes, como el litigio de la Superliga y conflictos con LaLiga, destacando un cambio de tono, esta vez más agresivo, respecto a años anteriores, pero sin referencias personalizadas en esta asamblea. Florentino Pérez hizo un discurso bastante duro hacia el Barça a diferencia del trato mucho más conciliador del pasado.

A Joan Laporta le ha venido bien que, en la asamblea ordinaria del Real Madrid, su presidente dedicara buena parte del contenido de su discurso más encendido y político a criticar, acusar, señalar y hacer recaer sobre el Barça todo tipo de sospechas relacionadas con los pagos a José María Enríquez Negreira durante 17 años. Florentino intentó sacarle el máximo rédito a un caso judicial en el que finalmente se ha personado como parte perjudicada a pesar de que, en un principio, el presidente del Real Madrid se mostró frío y con pocas ganas sacudir ese árbol. Fueron las airadas reacciones de su entorno más radicalizado, de la prensa más cavernosa, y el clamor del madridismo sociológico las fuerzas que le obligaron a rectificar y poner a su equipo legal en marcha en contra del Barça poco después de LaLiga liderara la acusación.

Eso fue en la temporada 2023-24, cuando los resultados le sonreían al equipo de Carlo Ancelotti. Nada que ver con el año en blanco del curso pasado y la necesidad agarrarse a algo (el caso Negreira) antes que presentarse ante sus socios con las manos vacías.

A Florentino le ha convenido cargar las tintas contra el Barça por los arbitrajes, meterse como nunca con Javier Tebas, criticar a la RFEF y a la UEFA, y seguir abrazado a la Superliga, según él, con el apoyo silencioso de muchos clubs que en la vida real siguen escondidos.

Y a Laporta, en ese feliz pistoletazo de salida del Spotify finalmente hecho realidad, tampoco le ha perjudicado, al contrario, que su primer enemigo, el Real Madrid, haya exhibido su profundo malestar y enfado contra el Barça en un escenario de resurgir futbolístico azulgrana.

Pero, debajo de ese duelo propagandístico, la asamblea del Real ha desnudado y ridiculizado a Laporta en dos ámbitos, el de la proximidad y participación social y en los resultados económicos. Una paliza.

En la asamblea del Real Madrid participaron 1.553 socios (720 de forma presencial y 833 por vía telemática), sobre un censo de casi 2.000 compromisarios.

En la última Asamblea General Ordinaria del FC Barcelona, celebrada el 19 de octubre exclusivamente de forma telemática, estaban convocados 4.641 socios compromisarios. La asistencia máxima registrada fue de 710 socios acreditados en algún momento, con un máximo de 553 votos emitidos y de solo 374 al finalizar la sesión, lo que supuso una de las asistencias más bajas en la historia reciente del FC Barcelona. Joan Laporta sigue defendiendo el formato telemático en el Barça y porque «favorece más la participación». Burlesco, una vez más.

El Real Madrid viene convocando en torno a «casi 2.000» socios representantes por mandato, de los que acude y/o se conecta alrededor de un 75-80% en los últimos años, coincidiendo con esas vergonzosas asambleas de Laporta, menguantes, con un porcentaje de un 15% de compromisarios.

La diferencia resulta marcadamente frustrante si además se pone en valor que Laporta presume de los valores democráticos del Barça y que, en general, el barcelonismo considera a Florentino como un presidente-cacique, dictatorial y totalitario. Entre Laporta y Florentino, el presidente azulgrana gana de largo este duelo de franquistas al sol.

En magnitudes económicas, sin embargo, Florentino aplasta a Laporta en todas las métricas, con 1.185 millones de ingresos (994 millones del Barça), nuevo récord del club, en el segundo ejercicio seguido por encima de 1.000 millones. Beneficio neto de 24 millones contra pérdidas azulgrana de 57 millones (17 millones declaradas en 2024-25 y 40 cargadas en las cuentas reexpresadas del 2023-24).

El patrimonio neto blanco es de 598 millones por 152 millones negativos del Barça y la deuda neta es de apenas 12 millones en el Madrid y poco menos que incalculable la de Laporta, que ante LaLiga solo declara 469 mediante algunos trucos de los suyos.

El Barça de Laporta, como es sabido, tiene el fair play financiero excedido en 118 millones y el Real Madrid dispone de 761 millones y la capacidad de reforzarse sin problema alguno. Como la noche y el día.

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