Cervera ha homenajeado este último fin de semana a los hermanos Marc y Àlex Márquez, campeón y subcampeón del mundo de Moto GP, respectivamente, y el acto ha traído cola dentro del nacionalismo catalán, que ha salido en tromba en contra de la familia. Las redes sociales se han llenado de críticas contra los pilotos y su madre, Roser Alentà, a los que han tratado de «ridículos», «ñordos» y «paletos», entre otros términos despectivos.
El motivo de la avalancha de comentarios negativos ha sido la lengua en la que se ha expresado la familia durante el acto: el castellano. Una elección que no ha gustado nada a varios rostros populares, como al periodista y colaborador de TV3 Jair Domínguez. «Ver a una familia de catalanohablantes hablando castellano en Cervera ante catalanes me ha parecido divertidísimo, sí», ha respondido Domínguez a una publicación en X de Esport 3 sobre un momento «divertido» del acto. «Por mucho que trabaje para público español, a mí no me verás hablando en castellano con mi madre en el ayuntamiento del pueblo», ha dicho también el periodista.
Por su parte, el publicista y colaborador deportivo de TV3 Lluís Carrasco ha ido más allá y ha definido el homenaje a los hermanos Márquez como «el ridículo de una familia», «la violación de una villa milenaria» y «la destrucción de una cultura». En un tono similar a Carrasco, la periodista Pilar Carracelas se ha preguntado si el momento publicado por el programa deportivo de TV3 es «divertido por paleto».
El jefe de la oficina de expresidente de Carles Puigdemont, Josep Lluís Alay, también ha dicho la suya y ha tratado a los Márquez de «españoles», mientras que el mosso independentista y exmiembro del Consell de la República Albert Donaire, en la misma línea que Alay, ha comentado: «Qué familia de ñordos renegados…».

