Intentando provocar el menor ruido, Joan Laporta se ha ventilado al anterior presidente de la Comissió Económica Estratégica, Joan B. Casas, sustituido en silencio por uno de sus miembros, Carme Hortalà, que ya fue presentada en la última asamblea de compromisarios, de 19 de octubre, como presidenta. De hecho, Joan B. Casas, ya había dejado de ejercer hacia al menos un par de años, según trascendió, afectado por el efecto en su salud de una serie de acciones sociales (burofax) en los que se llamaba y reclamaba a su Comissió a mantenerse firme en sus criterios o a desmarcarse de los desmanes de Laporta en las trampas, trucos y embustes contables detectados por algunos socios y elevados ante la Comissió de Disciplina y finalmente ante los juzgados. Las denuncias acusaban a la Comissió Econòmica Estratégica de complicidad y de directa responsabilidad en un engaño a los socios de proporciones realmente extraordinarias.
En la web oficial del FC Barcelona, Joan B. Casas ha seguido formalmente en la presidencia hasta hace apenas unos días, de forma que Carme Hortalà actuó como presidenta en la asamblea ordinaria última sin que los socios, ni nadie, fueran informados de este relevo tan importante como sospechoso, ya que la directiva tampoco lo comunicó sin que mediara poderosa razón alguna, al menos aparente, para tramitarlo de esta forma clandestina. Como la sustitución real se produjo bastante antes de la fecha de la asamblea, en el orden del día sí se incluyó la ratificación de un nuevo miembro, Josep Solé i Molina, aunque sin que en el proceso se aludiera a la dimisión, o sustitución, de Joan B. Casas, del que no se conocen exactamente las causas reales de su desaparición.
Más allá de trascender que el disgusto causado por ese burofax podía asociarse al agravamiento de algunos problemas de salud del expresidente, la historia moderna de esta Comissió Econòmica ha dejado un rastro de vergüenza ajena, servilismo y ocultación a los socios de la crítica realidad del club.
Una Comisión Económica atrapada en el servilismo y la manipulación
Una actitud de encubrimiento y de embauque permanente iniciado por Jaume Guardiola, ex CEO del Banc de Sabadell de quien se sospecha que se ganó el cargo a base de usar su influencia residual en el banco, tras jubilarse, para hacer lo que hubiera que hacer en la obtención del aval de Joan Laporta para poder ser proclamado presidente el 17 de marzo. El caso fue que Jaume Guardiola, lo mismo que Javier Tebas, Carles Tusquets y los responsables financieros del Sabadell sabían que quienes finalmente sostuvieron el grueso del aval, José Eías y Mediapro (Jaume Roures en la trastienda) no podían formalizarlo de acuerdo a la ley y los estatutos.
Jaume Guardiola, además de colaborar en una manifiesta infracción estatutaria, mintió a los socios sobre las cuentas del ejercicio 2020-21, sus primeras cuentas, proponiendo a los socios aprobarlas con 481 millones de pérdidas. En realidad, sin embargo, Laporta solo declaró ante Hacienda números rojos por 270 millones en total como sabía perfectamente Jaume Guardiola, quien también aprobó la temeraria y ruinosa palanca de Sixth Street con una plusvalía falsa e inventada de 157,7 millones. Además, dio luz verde con plena consciencia de sus consecuencias otro inexistente truco contable con la venta de Barça Studios antes de abandonar esa presidencia para ocupar al del Cercle d’Economía, asombrosamente avalado por el mérito de haber trinchado la estructura económica del FC Barcelona para muchos años.
Pero así es y así funcionan los círculos del poder en este país, donde los Laporta y los Guardiola, por citar dos ejemplos paradigmáticos, tienden a propulsar su imagen, carisma y popularidad, tanto más cuando más evidentes y trascendentales son sus fechorías y tejemanejes. La burla final de Jaume Guardiola es que ahora ha reaparecido en el entorno del Barça como futuro vicepresidente de la junta de Víctor Font con un discurso de presentación en el que alerta, critica y condena la situación financiera del club, tan lamentable, a la que él mismo contribuyó destacadamente con su protagonismo y complicidad. Alucinante.
Si Joan B. Casas era consciente de la herencia envenenada y manipulada a los ojos de los socios, y del mundo, tras la fuga de Jaume Guardiola, cabe suponer que sí porque en el breve ejercicio de sus funciones, antes de hibernar como presidente para no salir en las fotos, no dio muestras de lo contrario. En parte por inacción y también porque si las acusaciones de los socios le incomodaron seriamente pudo reaccionar o bien desmintiéndolas o bien dimitiendo. Pero solo se limitó a ausentarse y permanecer oculto, quizá por prevenir complicaciones de salud o quién sabe si por cierto grado de cobardía.
En la despedida, escenificada por la junta sin dejar clara la causa, dimisión por disconformidad o renuncia por problemas personales, no hay que descartar que directamente Joan B. Casas fuera apartado de la circulación, que fuera ‘suprimido’ de la web por la conveniencia de disponer de alguien verdaderamente efectivo en el cargo a la hora de asistir a las reuniones ordinarias y luego dar la cara en las asambleas como hizo su sustituta Carme Hortalá de forma ciertamente desafortunada y ridícula.
El papel fallido de Carme Hortalà en la asamblea
Hortalà no dio ni una a derechas en su intervención a la hora de pedir la aprobación de las cuentas del ejercicio 2024-25, refiriéndose al éxito, por segundo año consecutivo, de obtener beneficios ordinarios y la satisfacción por el objetivo alcanzado de sostenibilidad económica, afirmaciones ciertamente desconcertantes (embusteras en realidad) si en los dos cursos cerrados 2023-24 y 2024-25 a los que se refirió se han registrado pérdidas acumuladas de 187 millones para un patrimonio neto negativo de 153 millones y 230 millones en rojo del mandato desde 2021. Hablar de ‘beneficios’ continuados y de ‘sostenibilidad’ son una burla para el socio y desde luego un desprestigio para cualquiera de esa comisión y especialmente para ella misma que lleva más de 30 años en el sector financiero desempeñando múltiples cargos directivos en GVC Gaesco (actualmente directora de Riesgos y Cumplimiento Normativo desde 2020, en la empresa desde 1997) y es miembro de la Junta de Gobierno del Institut Català de Finances (ICF) desde abril 2024, además de consejera independiente de Parlem (2023) y vicepresidenta del Fondo General de Garantía de Inversiones (FOGAIN).
Por más que la prensa boba barcelonista, que se cree ciegamente todo lo que Laporta y su junta explican en la asamblea, pueda enredar a los socios está claro que, entre los profesionales del ámbito financiero, su participación en la asamblea le habrá destrozado su reputación. La sensación, por cómo se quitó de encima con argumentos incomprensibles el deterioro de Barça Vision para evitar mirar cara a cara al balance, es que alguien le escribió ese pobre discurso de la vergüenza, repleto de lagunas, tonterías y errores. Por ejemplo, cuando quiso poner de relieve el incremento de los ingresos de un año a otro, afirmó que la mejora de la explotación del estadio había sido de 21 millones y de 27 millones la del área comercial. En realidad, fueron 49 millones y 99 millones las cifras. Un desastre y un insulto, aunque inapreciable porque para los pocos socios presentes y los presuntamente conectados ya era un galimatías incomprensible lo que había explicado el Tesorero, Ferran Olivé, más que de forma intencionada para fomentar el caos antes de ese paripé de la Comissió Económica aparentando que actúa de control y defensa de los socios.
Índice de dignidad, cero según todos los balances.












1 comentario en «La Comissió Econòmica de Laporta toca fondo con un relevo clandestino»
Lo de Lamine es muy fácil. El Barça no tiene dinero para fichar a una súper estrella y por eso han catapultado a Lamine. ¿Es buen jugador? Por supuesto, pero ni de lejos es el mejor del mundo. Ni de lejos. Solo tienes que ver un poco de fútbol de la Premier, de la Bundesliga o de la liga que sea para darte cuenta que este chico no es una estrella ni destaca tanto como nos quieren hacer creer.
No puedes ser el mejor del mundo en nada, y menos en un deporte, si no te cuidas ni te enfocas en tu carrera. Se la va a pegar pero bien. Ya es demasiado tarde para corregir, han apostado por él porque necesitaban vender humo y les está saliendo muy caro. Y más que les saldrá.