La ejecutiva de ERC presidida por Oriol Junqueras ha decidir que la dirección de la federación de ERC en Barcelona continuará como dirección provisional bajo la forma de una gestora hasta la celebración de un congreso que deberá escoger la nueva ejecutiva en la ciudad de Barcelona.
Así se ha decidido en la reunión de la ejecutiva nacional de este martes por la mañana, con presencia de la presidenta de la federación, Cruz Camacho. Tal y como ha informado Esquerra en un comunicado, Camacho presidirá la gestora, y la conformarán los miembros del actual permanente que no han dimitido, las presidencias de los centros de distrito y la representación de la Juventud Republicana. De las 13 personas que formaban la permanente han dimitido nueve.
ERC ha argumentat que la designació d’una gestora és «necessària» per assegurar l’activitat de la federació, «proporcional i plenament ajustada a dret», ja que permet garantir, d’una banda, l’atenció a la militància i l’activitat política dels casals de la Federació. A més, també ha de facilitar la seva continuïtat institucional i administrativa, així com la «transparència i integritat» en la presentació del pressupost i en el rendiment de comptes davant la militància.
Según el partido, la gestora también velará por la «correcta celebración» del proceso de primarias para la elección de cabeza de lista municipal, conforme a los reglamentos internos. La secretaria general de ERC y presidenta del grupo municipal, Ciurana Alamany es, de momento, la unica propuesta.
Acelerar los plazos
La dirección actual, bajo esta gestora aprobada hoy, debe decidir y anunciar la fecha del congreso extraordinario en los próximos días. La voluntad de la ejecutiva nacional que preside Oriol Junqueras es que se celebre lo antes posible. Quiere acelerar los plazos, y tener listo ya tanto la nueva dirección como la elección de cabeza de lista a las municipales de 2027 en Barcelona.
La ejecutiva de Junqueras y Alamany han mostrado «pleno respeto» a la soberanía de la federación de Barcelona, y no impulsarán «ninguna actuación» que no cuente con un «amplio acuerdo» de la ejecutiva regional. Se limitarán, según el comunicado, a ofrecer «apoyo político», cobertura jurídica y asistencia técnica «para superar la situación actual», de acuerdo con los «principios de subsidiariedad y respeto orgánico».
El pasado viernes se conoció la revuelta de la ejecutiva de la federación de Barcelona contra Camacho y las injerencias de Alamany en las decisiones tomadas.
Los dimisionarios lertaban en su carta enviada a la militancia que la decisión la habían tomado tras constatar la «deriva política» y argumentaban que Camacho tiene una estrategia propia y que adopta decisiones unilaterales en las que, en muchas ocasiones, contravienen acuerdos tomados internamente.

