Pau Ferrer, abogado de cuatro de los hijos de Jordi Pujol i Soley –Marta, Mireia, Pere y Oleguer– ha presentado como prueba de su defensa el libro Banca Catalana, más que un banco una crisis, publicado en 1985. En este libro, los periodistas Siscu Baiges, Enric González y Jaume Reixach sostenían la tesis de que la familia Pujol sacó mucho dinero de Banca Catalana cuando supieron que la entidad estaba a punto de quebrar. Para el abogado, esta información es «alternativa» a la planteada por el ministerio fiscal, que considera que el dinero que la familia del ex presidente ocultó durante muchos años en Andorra procedía de comisiones turbias vinculadas a contratos con las administraciones gobernadas por el partido de Pujol, Convergència Democràtica.
Esta «hipótesis alternativa» anunciada por Pau Ferrer contradice también la versión que dio el ex presidente de la Generalitat cuando confesó la existencia de las cuentas corrientes andorranas. Jordi Pujol atribuyó aquella fortuna al dinero que le había dado su padre, Florenci Pujol, en forma de deixa coincidiendo con su acceso a la presidencia de la Generalitat, en 1980. Florenci Pujol murió ese mismo año y, en cambio, la quiebra de Banca Catalana se produjo tres años más tarde. Es decir, Pujol habría ocultado que, además de la deixa, el dinero andorrano también procedía, cuando menos en parte, del que se llevaron del banco poco antes de su expropiación.
Ferrer ha presentado esta prueba en su intervención en la presentación de las diligencias previas del juicio a la familia Pujol y a un grupo de empresarios que comenzó ayer en la Audiencia Nacional: «Se aportará documentación, ya se ha presentado por vía telemática copia de la misma. Se trata, en primer lugar, de un segmento de una investigación periodística publicado en el año 85 en relación con el perfil económico, social, empresarial del señor Florenci Pujol i Brugat de quien se afirma, por la hipótesis alternativa a la defensa, proceder los fondos que nutren las cuentas andorranas que se afirman titularidad de nuestros defendidos. Se trata de una investigación periodística que conecta Florenci Pujol i Brugat con una fortuna vinculada a actividades e iniciativas empresariales en Banca Dorca, Banca Catalana, el mercado de divisas en compañías como el Laboratorio Martín Cuatrecasas, etcétera».
No fue solo la «deixa»
También ha aportado una publicación del Boletín Oficial del Estado del 9 de marzo de 1959 en la que, según ha explicado, «aparece una extensa lista de personas sancionadas o investigadas por tenencia de activos en el extranjero, concretamente en Suiza, personas entre las que también está el señor Florenci Pujol de quien se afirma proceder los fondos ingresados en última instancia en las cuentas andorranas».
Y ha terminado diciendo que «se trata de ofrecer al tribunal mediante estos medios de prueba elementos de corroboración, verosimilitud, aunque sea periférica, de la hipótesis alternativa de la procedencia de fondos en estos saldos que anunciamos, fuerza probatoria que deberá desplegar estos medios que aportamos y que interesamos que sean admitidos por el tribunal».














