El viernes, los ultras de Falange querían convocar en Madrid una manifestación en honor del dictador Francisco Franco, coincidiendo con el cincuenta aniversario de su muerte. La Delegación del Gobierno español en Madrid, lógicamente, la prohibió. Pero el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, vergonzosamente, la autorizó. Y pasó lo que todos sabíamos. Elogios al dictador asesino, cánticos franquistas, gritos de «Pedro Sánchez, hijo de puta» o «Pedro Sánchez, tiro en la nuca».
Aparte del juez impresentable que facilitó esta exhibición franquista, PP y Vox también son responsables de estos gritos. Por eso, no los condenan. Piensan que se pueden beneficiar de ellos y aplauden estas acciones. Lo mismo que hicieron cuando gente de la misma calaña de los que pedían el viernes que den un tiro en el sillón a Sánchez lo atacaron con palos a él y al coche con el que se había desplazado a Paiporta para mostrar solidaridad y apoyo a las víctimas de la Dana. «El galgo de Paiporta», esparcían por las redes sociales dirigentes de los dos partidos de extrema derecha (el PP hace tiempo que lo es y Vox lo ha sido desde siempre) refiriéndose al presidente del gobierno.
Son miembros de los dos partidos o propagandistas financiados por las administraciones que controlan los que se infiltran en los conciertos o actos públicos para gritar «Pedro Sánchez, hijo de puta». Vito Quiles o Bertrand Ndongo cobran de Estado de Alarma TV, que vive del dinero que le pasa la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, por perseguir e insultar a políticos de izquierdas y periodistas que no cantan las maravillas de Feijóo, Ayuso, Almeida o Abascal.
PP y Vox insisten en denunciar que el gobierno progresista español cuenta con el apoyo de los diputados y diputadas de Bildu, partido al que identifican con ETA, aunque la banda terrorista hace siete años que se disolvió y catorce que dejó las armas. Ya no tiene armas para hacer «tiros en la nuca» de nadie.
¿Con qué pistolas piensan los fascistas aplaudidos por PP y Vox disparar a la nuca de Pedro Sánchez? ¿Con qué dinero las comprarán? ¿Con los de las subvenciones que las administraciones que gobierna la extrema derecha da a medios de comunicación como los que dirigen Eduardo Inda o Pedro J.Ramírez?
La Fachoesfera calla o da golpecitos cariñosos de complicidad, más o menos descarados, en la espalda de los fascistas que se paseaban orgullosos por las calles de Madrid el viernes o los que acompañan a Quiles en sus exhibiciones rodeado de nazis por las universidades españolas.
Después de que la Sala segunda del Tribunal Supremo anunciara que piensa condenar al Fiscal General del Estado porque sí, porque lo nombró un presidente socialista y porque cinco jueces de esta sala añoran el franquismo, la presidenta de la comunidad madrileña dijo que Pedro Sánchez prepara un golpe de Estado.
Hace 90 años lo dieron ellos. Y 44 que lo volvieron a intentar.
¡No pasarán!








