El Consell General (Parlamento) de Andorra ha aprobado por unanimidad una reforma legislativa que reduce la obligación de conocer y utilizar el catalán por parte del personal sanitario. La medida, impulsada por el Ministerio de Salud, responde a la necesidad urgente de cubrir vacantes en el sistema sanitario, especialmente ante la falta de profesionales disponibles. Hay que recordar que el catalán es la lengua oficial de Andorra.
La ministra de Salud, Helena Mas, ha presentado el proyecto de ley, que modifica los requisitos lingüísticos para facilitar la contratación de personal extranjero, con especial interés en profesionales procedentes de América del Sur. Hasta ahora, la normativa exigía el conocimiento y uso del catalán en la atención a los pacientes, pero con la nueva regulación, esta condición se relaja para favorecer la incorporación de nuevos perfiles.
Durante el debate parlamentario, Carles Naudi, de Ciutadans Compromesos, que forma parte de la mayoría gubernamental, ha defendido que “la salud tiene que estar por encima de la ideología”. Según sus palabras, “más allá de ideologías, nuestra salud pasa por delante de todo (…) no podemos pensar en radicalismos cuando hablamos de salud. Nuestra salud está por encima de la ley del catalán. Si tú te estás muriendo es igual que te hablen en francés porque lo que quieres es que te salven la vida”.
Por su parte, la consejera Noemí Amador, de Andorra Endavant, ha alertado del riesgo de desmantelar el uso del catalán en sectores estratégicos. Laia Moliné, consejera socialdemócrata, ha justificado que la modificación legislativa nace de la necesidad de adaptar la salud a una “realidad compleja” y ha subrayado que la flexibilización de los requisitos lingüísticos “tiene que ser solo una medida excepcional, limitada en el tiempo y justificada por el interés general”.
La consejera del grupo Concòrdia, Maria Àngels Aché, ha remarcado que la ley “no tiene que ser solo una norma de urgencia, sino también una oportunidad para planificar a medio y largo plazo,” y ha subrayado que el conocimiento de la lengua, como mínimo a nivel B2, tiene que continuar siendo un requisito firme para el ejercicio médico en el ámbito público, garantizando a la vez una planificación estratégica de los recursos humanos.
Según ha destacado el consejero Manuel Linares, del grupo parlamentario Ciutadans Compromesos, la situación en la atención primaria es especialmente crítica: “Datos de ayer: el 28,1% de los profesionales de atención primaria tienen más de 60 años y el 56,1% están entre los 50 y los 60 años. Hemos iniciado el camino con una reforma altamente necesaria para poder conservar y retener talento, y a buen seguro que en esta cámara se tendrán que votar en el futuro reformas estructurales de todavía más relevancia”.












