El Gobierno de Aragón ha acusado al Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) de haber actuado con «dejadez» y «falta de diligencia» en el cuidado de las pinturas murales de Sijena, apuntando que es «más seguro» instalarlas en el monasterio de Sijena que mantenerlas en Barcelona. Los informes de los técnicos aragoneses que visitaron el MNAC a finales de julio concluyen que las pinturas pueden trasladarse «sin riesgos extraordinarios», aunque señalan una «falta de mantenimiento» de las obras.
Concretamente, los resultados preliminares hablan de afectaciones «directas» a las pinturas por humedades en algunos fragmentos, así como de la existencia de suciedad -como colillas, insectos o escombros- entre bastidores, dentro de las estructuras de soporte de las pinturas. «La conservación de las pinturas no ha tenido los estándares necesarios y deseables. Si fuera patrimonio catalán lo habrían querido más, pero es de los aragoneses», ha afirmado el director general de Cultura de Aragón, Pedro Olloqui.
Los dos informes presentados este martes por los técnicos aragoneses se trasladarán ahora al juzgado de Huesca que ordenó la devolución de las pinturas. Pese a las críticas a la conservación de las obras, el análisis concluye que el estado de las pinturas es «estable» y que ello permite trasladarlas «sin riesgos extraordinarios». «No hay una patología generalizada que impida su traslado», ha defendido Olloqui.
En este sentido, el Gobierno de Aragón plantea el desmontaje del conjunto en 72 fragmentos para garantizar las máximas condiciones de seguridad de la operación y reitera al MNAC la petición para que comience los trabajos de desmontaje, embalaje y traslado en cumplimiento de la sentencia. La conservadora-restauradora Natalia Martínez de Pisón, directora de los equipos técnicos, ha avanzado que una vez instaladas en Sijena «habrá que hacer una intervención» sobre las pinturas por su creciente degradación en los últimos años.
Amenaza de nuevas denuncias
El ejecutivo aragonés ha defendido que los informes se han realizado de forma «brillante» por técnicos aragoneses «de máximo nivel nacional e internacional», y ha destacado que el análisis desmonta el relato «interesado, idealizado y mitificado» de la conservación de las pinturas de Sijena en el MNAC, abriendo la puerta a futuras acciones de denuncia.
«Las filtraciones de agua son fruto de condiciones inestables de las instalaciones del MNAC y ni las filtraciones ni las reparaciones que se hicieron fueron confirmadas ni informadas por la dirección del MNAC ni por las instituciones catalanas. Es un hecho gravísimo y que debe ser denunciado. Lo abordaremos en el futuro si fuera necesario», ha advertido el director general de Cultura.

