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Cada gol de Vítor Roque le ha costado al Barça de Laporta más de 10 millones

Vítor Roque (Palmeiras)

Las expectativas en torno a los desastres financieros de Joan Laporta siempre son altas y se acaban cumpliendo de forma infalible cuando el paso del tiempo y las cifras reales borran el relato oficialista y desnudan la verdad. Es lo que ha ocurrido con la venta de Vítor Roque el curso pasado cuando Hansi Flick se negó a mantenerlo en la plantilla a pesar de que el joven delantero brasileño era, junto con la repesca de Joao Félix y el refuerzo de Nico Williams -porque mejoraba a Lamine Yamal, como dedujo Laporta tras la Eurocopa del varano pasado- el plan A de Laporta.

La prensa catalana, siempre servil y dispuesta a bombear las trolas que les cuenta el aparato de comunicación de la directiva, llegó a publicar que con el traspaso del joven delantero al Palmeiras, por 25,5 millones, además de recuperar la inversión de su compra al Atlético Paranaense, Laporta había cerrado una operación con efectos positivos en el fair play financiero azulgrana en LaLiga.

En realidad, más allá de cómo LaLiga pudo autorizar la cesión al Betis de un futbolista que, precisamente, nunca pudo ser inscrito a partir del 1 de julio de 2024 por falta de margen salarial -como Dani Olmo tras su fichaje-, la revelación de la memoria del ejercicio 2024-25 recupera la sospecha de que con Vitor Roque el Barça ha hecho otro negocio ruinoso y sospechoso de estar sujeto a una serie de comisiones y de condiciones indecentes como casi siempre que está de por medio el intermediario brasileño André Cury.

La memoria económica presenta un apunte oscuro y pestilente según el cual los traspasos de Vítor Roque y Clement Lenglet han dejado una desviación de 30 millones. Si se tiene en cuenta que el defensa francés tenía pendientes de amortizar 4,3 millones, fácilmente se deduce que el descalabro proviene del coste de deshacerse de Vítor Roque, del que siempre se rumoreó que había costado 61 millones y no los 30 millones (y 31 más en variables) que defendía la junta.

Si cuando fue vendido al Palmeiras es cierto que el club brasileño pagó los 25,5 millones que compensaban los 30 millones de la compra -menos la amortización de un año-, y la pérdida de Lenglet no pasa de los 5 millones, la conclusión es que el quebranto económico ocasionado finalmente se eleva a más de 20 millones, casi 25 millones según algunas interpretaciones.

Josep Maria Minguella receló desde el primer momento de un fichaje tan controvertido. «Lo que es increíble es que, en el mes de enero, cuando no tienes dinero y no necesitas un 9, fiches a un chaval de 18 años para ver qué pasa por 60 millones. Esto es un escándalo, que no se aguanta si no hay reparto de dinero», dijo muchos meses atrás. Nadie desde la directiva le ha replicado ni presentado una querella por dar a entender que alguien se ha llevado comisiones obscenas a la vista del precio/calidad/rendimiento aplicadas a un futbolista sin nivel para el jugar en el Barça. Y que el Palmeiras haya pagado 25,5 millones por un futbolista que en ese momento era suplente en el Betis también sigue siendo un dato que solo ha corroborado la directiva azulgrana. En ningún caso el club brasileño.

El Barça ya había asumido meses atrás costes fiscales que presuntamente debían liquidarse en Brasil, derivados de la compra y atribuibles al futbolista y al Atlético Paranaense, por un valor de 10 millones, que no han sido reparados tampoco y que no se sabe si también forman parte de ese deterioro contable de 30 millones, tan voluminoso como impreciso, que alimenta las peores especulaciones y sombras.

El Barça conserva un 20% de los derechos del jugador sobre un futuro traspaso y ha trascendido que la venta fue supervisada por la Federación Española y la FIFA a causa de la rareza del traspaso.

Tampoco ayuda a la imagen oscura del caso Vítor Roque que la desviación de 30 millones haya sido camuflada en el apartado de «otros gastos» dentro de la presentación del balance. Lo que sí que queda absolutamente desmentido es que Laporta hubiera recuperado esa inversión absolutamente desmedida y tan llamativa en Vítor Roque, alias O Triginho, cuyos pocos goles, dos con la camiseta del Barça, se han pagado a precio de oro: a más de 10 millones cada uno.

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