Junts per Catalunya (JxCat) ha movido ficha para blindarse ante el impulso de Aliança Catalana (AC), el partido ultra que preside Sílvia Orriols, que tiene unas perspectivas electorales óptimas en perjuicio de los de Carles Puigdemont. Los últimos sondeos han encendido todas las alarmas en la sede de los posconvergentes.
La encuesta de La Vanguardia que le otorga 19 escaños a Orriols (casi empatando con ERC y Junts) parece forzada, demasiado cocinada para ser verosímil. Pero es un toque de atención. En esta encuesta hay una cosa más terrible que el auge de AC ante Junts: son los vasos comunicantes que apuntan que, si Orriols sube, Puigdemont baja en consecuencia.
De hecho, según apunta un miembro calificado de Junts, “Aliança se lleva votos de Junts, pero también de ERC, de la CUP y de indecisos. Incluso en algunas valoraciones se da por hecho que recibe votos de potenciales electores de Vox. Lo peor, sin embargo, es que ERC y la CUP siguen con los mismos escaños, e incluso con una tendencia al alza, mientras que Junts se hunde”.
La incógnita es saber si esta tendencia es verosímil o solo consecuencia de una lectura tergiversada de los sondeos. Pero la verdad es que solo hay una solución para evitar el hundimiento final de Junts: recuperar terreno.
La resurrección de Borràs
El último movimiento de Puigdemont es la recuperación de Laura Borràs como directora de la Fundación Fundem la República, que será la fundación oficial de Junts. Aunque está levantada sobre las cenizas de la Fundación Demòcrates de Catalunya, su principal objetivo a partir de este mes de octubre es detectar las prioridades de los electores y diseñar un discurso y una estrategia ganadora para que Junts recupere terreno frente a Sílvia Orriols.
Borràs no puede ser presidenta de la fundación, como se había intentado para darle una salida airosa después de descabalgarla de la presidencia de Junts. “Ella era consciente de su debilidad al ser condenada. Su discurso de persecución política es solo abonado por un grupo de incondicionales, pero en el partido la gran mayoría aceptan que sus irregularidades al frente de la Institución de las Letras Catalanas (ILC) eran una cuestión personal. Pero, aun así, se la ha apoyado y se la sigue apoyando. La prueba es que, a pesar de que está condenada, se la ha nombrado directora de la fundación y se mantiene en la ejecutiva del partido como representante de la fundación”, explica una fuente interna de Junts.
Hay que recordar que Laura Borràs fue condenada a cuatro años y medio de prisión y 13 años de inhabilitación (además de una multa de 36.000 euros) por trocear contratos y desviar hacia el bolsillo de un íntimo amigo más de 330.000 euros. En estos momentos está a la espera de que el Gobierno de Pedro Sánchez decida si le concede el indulto.
La intención de poner en marcha la Fundación por parte de Junts es para que esta funcione como un think tank y laboratorio de ideas con el fin de sondear las prioridades de los electores, establecer iniciativas que fortalezcan la imagen de Junts y, en definitiva, cerrar el paso a Orriols.
Estrategia contra AC
Uno de los ejes estratégicos para recuperar terreno es promover acciones para la legitimidad del referéndum del 1-O, al cual a menudo hace referencia Sílvia Orriols como hito a reverenciar. Paralelamente, tratará de establecer los referentes históricos. En este punto, difiere, en parte, de Orriols y se aleja de los postulados de figuras polémicas como Daniel Cardona o los hermanos Badia.
Pero otra de las principales tareas de Borràs será la realización de análisis y prospecciones demoscòpiques. De la fundación dependerá un Observatorio Demoscópico Permanente al servicio de Junts. “El objetivo principal es establecer un activo estratégico continuo para monitorizar, analizar y entender la evolución del electorado de Junts per Catalunya, los cambios en las percepciones ciudadanas y las dinámicas políticas y sociales que pueden influir en las perspectivas electorales. Este observatorio tiene que servir como una herramienta clave para tomar decisiones informadas o diseñar estrategias ajustadas a la realidad cambiante de los votantes y del contexto político”, afirman.
Esta herramienta permitirá al partido observar cuatro ámbitos claves: “Monitorización continua del electorado, percepción de Junts per Catalunya y sus líderes, seguimiento de las prioridades y temas emergentes, y dinámicas electorales y clústeres estratégicos”.
Razones ocultas
Pero hay otra razón oculta para hacer entrar a Laura Borràs por la puerta grande de la política otra vez: el peligro de que se pueda pasar a las filas del enemigo. En realidad, ha habido contactos muy puntuales de los entornos de Orriols y Borràs, aunque nada de lo que tengan que preocuparse en Junts, según las fuentes consultadas.
Pero el peligro de que una despechada Borràs saliera de la formación posconvergente dando un portazo y aterrizara en otra formación es una posibilidad que ha sido contemplada dentro de Junts. Y especialmente importante seria si aterrizara en AC, puesto que el sector que sigue a Borràs es muy parecido, electoralmente, al que alimenta a la líder de Ripoll.
Hay más cosas: Junts espera recuperar terreno potenciando el papel de Borràs dentro del independentismo hiperventilado. Su radicalización, facilidad de palabra y perfil combativo son muy similares a los de Orriols, por lo que Borràs se ha convertido de nuevo, por arte de las encuestas, en uno de los principales activos de Junts, necesitado de un discurso radical que rompa la racha ascendente de Aliança Catalana.
Desconectado Puigdemont por el hecho de encontrarse en Waterloo y minorizados los perfiles de la cúpula de Junts en Cataluña (ni Jordi Turull ni Antoni Castellà tienen el impacto territorial que sí que tiene Orriols), Borràs puede aparecer como un revulsivo de la situación, y se espera que asuma más protagonismo político desde la dirección de la fundación, desde donde también se puede impartir doctrina y consignas a favor de JxCat.
El discurso desacomplejado de la expresidenta de Junts y del Parlamento catalán es, por ahora, el único que puede competir con la desenvoltura de Orriols.
Lee el artículo entero en la edición n.º 1637 del semanario de EL TRIANGLE.

