La primera mañana del macrocorte de 16 meses en la R3 se ha saldado con un plan alternativo que ha funcionado «razonablemente bien», a pesar de registrar algunos retrasos y una incidencia. Esta mañana, la circulación de trenes se ha interrumpido entre La Garriga y Manlleu durante 45 minutos por una avería en la señalización en la estación de Vic.
Los usuarios se han mostrado resignados ante los reajustes de horario que ha habido en los buses y han reclamado más frecuencias de servicios directos, especialmente en La Garriga, donde ahora hay un bus cada hora para ir a Barcelona. A la llegada a la estación de Fabra y Puig, algunos viajeros han afirmado que el servicio de bus es mejor que el tren que cogen habitualmente, ya que la línea es la que acumula más incidencias.
No hay precedentes de un corte con una afectación similar y con una duración tan larga. Las obras permitirán avanzar en el desdoblamiento de vía entre Parets del Vallès y La Garriga y la remodelación de la estación de Montcada Bifurcació. Los trabajos dejan fuera el tramo entre La Garriga hasta La Tor de Querol-Enveig. El plan alternativo prevé 58 buses y 43.500 plazas diarias para enlazar Barcelona con La Garriga, Centelles y Vic.
En Centelles (Barcelona), convertida ahora en estación intermodal, el servicio de transporte alternativo por carretera ha arrancado con tranquilidad y pocos usuarios. Los buses conectan cada media hora esta ciudad con Barcelona y los trenes procedentes de Ripoll han llegado con hasta 15 minutos de retraso al municipio.
En cuanto a Vic, los buses han iniciado la jornada con puntualidad, con salidas cada 15 minutos hacia Fabra y Puig. Un goteo continuo de pasajeros procedente de los trenes de Puigcerdà y Ripoll iba subiendo a los vehículos, que marchaban sin estar llenos.
En La Garriga el día ha comenzado con tres vehículos que conectan directamente con Barcelona que se han llenado totalmente y sin incidencias. Desde el Ayuntamiento, sin embargo, han expresado muestras de «preocupación» por las frecuencias en horas punta y han reclamado buses directos cada 30 minutos. «No puede ser que haya cada una hora porque mucha gente tiene que alterar la vida familiar», ha dicho la alcaldesa, Meritxell Budó.
El servicio alternativo funciona «razonablemente bien»
El portavoz de Renfe en Cataluña, Antonio Carmona, ha afirmado que el plan alternativo por carretera por el macrocorte de la R3 ha funcionado «razonablemente bien», pese a la incidencia que ha interrumpido la circulación entre La Garriga y Vic durante 45 minutos. Carmona ha destacado que hay 90 personas informando en todas las estaciones y dice que los buses están «funcionando bien».
El portavoz ha admitido que se han producido algunos retrasos, pero asegura que al ser vía única «cualquier incidencia puede afectar un poco más». Sobre la petición de Budó de aumentar la frecuencia, ha indicado que «en función de cómo evolucione el volumen de viajeros, se irá adaptando el plan alternativo a las necesidades de los clientes».
Paneque se abre a mejorar frecuencias en La Garriga
A su vez, la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, ha defendido la planificación y el dimensionado del plan alternativo de transporte (PAT) por las obras de la R3: «Es de justicia que los usuarios tengan un transporte alternativo tal y como tenían el transporte ferroviario antes del corte», se ha felicitado.
Sin embargo, la consejera ha abierto la puerta a hacer modificaciones a partir de la semana que viene, una vez se analicen a fondo los datos de los primeros días de servicio, especialmente en La Garriga, donde se reclaman buses directos con frecuencias de 30 minutos, en lugar de una hora: «Si es necesario, mejoraremos en el caso de La Garriga. No implica una gran inversión», ha dicho.
No repetir «los errores del corte anterior»
El portavoz de la plataforma Perquè no ens fotin el tren, Marc Janeras, ha lamentado desde Centelles que llegan «cansados» al corte, pero con «la exigencia de que tiene que funcionar, no solo el primer día sino los 16 meses». «Se nos pide a los usuarios un esfuerzo monstruoso que no vemos recompensado con el resultado de la obra que habrá», ha dicho, pidiendo que «no se repitan los errores» del corte anterior.















