Icono del sitio El Triangle

Rosell y Bartomeu defienden que el Barça nunca sobornó a árbitros

El expresidente del Barça Josep Maria Bartomeu sale de la Ciudad de la Justicia tras declarar por el caso Negreira (ACN)

Los expresidentes del FC Barcelona, Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu, han declarado este jueves en el juzgado que el club nunca pagó para sobornar a árbitros. Ambos han asegurado que los informes que el Barça encargaba a Javier Enríquez Romero, el hijo del exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA) José María Enríquez Negreira, se hacían y servían para asesorar al equipo sobre los árbitros de cada partido.

Rosell y Bartomeu han defendido que en los años que dirigieron el club y hasta 2018, cuando dejaron de pagar por los informes, el equipo no necesitaba sobornar a árbitros porque su calidad era suficiente para ganar títulos. De hecho, Rosell ha subrayado que Negreira no tenía ninguna influencia a nivel europeo y que el coste de los informes era de tan solo 250 euros por partido, una cantidad insuficiente para un soborno.

Bartomeu, por su parte, ha explicado que los pagos se duplicaron en un momento dado porque los informes empezaron a incluir también a los árbitros del Barça B. En declaraciones a los medios, ha reiterado que la decisión de dejar de contratar los servicios de Negreira en 2018 fue por un recorte de gastos y no porque éste hubiera dejado su cargo en el CTA, como se había especulado.

Tanto Bartomeu como Rosell han asegurado que los informes ya se hacían cuando ellos llegaron a la junta directiva y se siguieron pagando porque el primer equipo los veía interesantes. Además, el abogado de Bartomeu, José María Fuster-Fabra, ha defendido que los exdirectivos azulgranas no han cometido ninguno de los delitos que se les atribuyen: ni administración desleal, porque se pagaron unos informes que se recibieron, ni corrupción deportiva, porque no hay ningún testimonio ni prueba que indique que se sobornaron árbitros.

Las declaraciones de los otros investigados

El hijo de Negreira ha sido el único que ha respondido al fiscal y a la jueza. Concretamente, Enríquez Romero ha defendido que los informes que hacía para el Barça eran de calidad y que los vendía a precio de mercado, similar al que cobraba por hacerlos para otros clubes, como el Villarreal. También ha explicado que él no sabía que su padre hacía informes «verbales» para el club y ha reafirmado que él en ningún caso cobró los 7,5 millones de euros totales que el club pagó, sino que recibió unos 60.000 euros en total.

Otros investigados como la mujer de Negreira, Ana Paula Rufás, y los exdirectivos del Barça Albert Soler y Òscar Grau, también han comparecido. Rufás se ha negado a responder ninguna pregunta, y Soler y Grau han afirmado que los pagos ya se hacían cuando llegaron al club y que, al ver que los informes se utilizaban, no cuestionaron su utilidad.

Próximas citas judiciales

El caso continúa bajo investigación desde hace más de dos años. La jueza Alejandra Gil, que cogió el caso tras la jubilación del anterior instructor, Joaquín Aguirre, ha prorrogado la instrucción seis meses más. En diciembre están citados a declarar como testigos el actual presidente del Barça, Joan Laporta, y los exentrenadores del primer equipo masculino Luis Enrique y Ernesto Valverde.

Salir de la versión móvil
Ir a la barra de herramientas