El expresidente de la Generalitat y líder de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont, ha formalizado la recusación de tres magistrados del Tribunal Constitucional —Enrique Arnaldo, Concepción Espejel y José María Macías— considerados afines al ala conservadora, para que se abstengan de participar en las deliberaciones sobre su recurso de amparo.
Con esta acción, queda parada la previsión de admisión del recurso al próximo día hasta que no se resuelva esta petición, lo que implica un retraso mínimo de un mes en la tramitación.
Los motivos de la recusación
La defensa de Puigdemont, ejercida por Gonzalo Boye, sostiene que los magistrados han perdido la necesaria «aparencia de imparcialidad». En el caso de Arnaldo, se recuerdan pronunciamientos previos en libros y artículos, donde habría expresado una animadversión contra Puigdemont y el procés. También se apunta su amistad con miembros del Tribunal Supremo y su trayectoria vinculada al Partido Popular.
En cuanto a Espejel, se remarca su voto particular contrario a la absolución del mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, en 2020, así como su vinculación a la Asociación Profesional de la Magistratura.
En relación con Macías, se le reprocha haberse pronunciado públicamente contra los intereses de Puigdemont, mantener una estrecha relación con el juez Pablo Llarena y haberlo llegado a calificar de «nazi». También se destaca su oposición a la ley de amnistía como prueba adicional de falta de neutralidad.
















