El Gobierno catalán ha anunciado la elaboración de un plan de actuación en gestión forestal para «dejar a Cataluña preparada» ante los incendios de sexta generación. La iniciativa surge de la III Trobada de Govern a Arnes (Terra Alta), donde el ejecutivo ha fijado las prioridades del nuevo curso político. La consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Silvia Paneque, ha explicado que el plan incluirá medidas inmediatas de cara a la próxima campaña y otras a medio y largo plazo, que requerirán «modificaciones normativas» como un primer decreto.
Paneque ha remarcado que en la ciudad se han definido las líneas «estratégicas» del Gobierno catalán, con ámbitos como la vivienda, la movilidad, la seguridad y la cohesión. Ha advertido, sin embargo, de que para poder «desplegar estas políticas» hacen falta nuevos presupuestos, ya que «es evidente que requieren de los recursos económicos adecuados». En el ámbito forestal, ha defendido que se deben «repensar» las políticas y «simplificar» los trámites administrativos para que proyectos de silvopastura y silvicultura se puedan implementar «en tiempos razonables» y a «suficientes hectáreas» antes de la próxima campaña de incendios.
La consellera ha hecho estas declaraciones en Amposta, donde ha inaugurado la nueva planta de biomasa que suministra energía a ocho instalaciones deportivas y que en una segunda fase llegará a catorce equipamientos municipales. La infraestructura, de 1.300 kW de potencia, consume unas 500 toneladas de madera de madera al año, lo que equivale a la gestión forestal de 21 hectáreas de bosque. El proyecto ha supuesto una inversión de 1,2 millones de euros, de los que 426.000 euros han sido subvencionados por el Instituto Catalán de la Energía (ICAEN), y permitirá un ahorro anual de 356 toneladas de CO₂ y cerca de 52.000 euros.