El joven detenido por participar en el boicot contra un equipo ciclista de Israel en la etapa de La Vuelta de Figueres ha quedado en libertad, tras pasar a disposición del juzgado de guardia del municipio. Su abogado, el excupero Benet Salellas, ha explicado que la causa se mantiene abierta por un delito de desórdenes públicos, por resistencia y desobediencia y por poner en riesgo grave la circulación.
El joven ha pasado a disposición del juzgado de guardia a las once de la mañana y ha recibido el apoyo de una treintena de personas de la plataforma Alt Empordà per Palestina que se han concentrado en la entrada del edificio. En un comunicado, la Coordinadora de ONG Solidarias de Girona también le ha expresado su apoyo, defendiendo que «protestar no es delito».
Jordi Salvat, miembro de Alt Empordà per Palestina, se ha mostrado sorprendido por el impacto mediático que generó la acción que hicieron en la zona de la carretera de Muga y que obligó a los ciclistas del equipo Israel a detenerse y perder tiempo. «Tuvimos una repercusión muy grande y nosotros llamamos a hacer acciones. Esperamos que esto sirva de pistoletazo de salida para que en todo el Estado español haya protestas en torno a La Vuelta. Creemos que es necesario», ha señalado.
«No podemos estar viendo un genocidio, que es el peor de los crímenes, en directo y declarado. Pero es que también hay una obligación legal, porque hay una convención por el genocidio, que no solo obliga a Estados e instituciones, sino también a los ciudadanos», ha añadido Salvat. En opinión de la plataforma, la participación del equipo ciclista de Israel es «sólo un lavado de cara» de lo que consideran un «genocidio en toda regla».