La delegada del Gobierno de la Generalitat de Catalunya en Lleida, Núria Gil, ha defendido este jueves que los protocolos en el campo en materia de seguridad de los temporeros «están bien implementados», aunque ha admitido que son «genéricos» y que «hay temas que se tienen que acabar de pulir» en episodios de calor intenso. Así se ha expresado tras la muerte de un temporero en el Segrià (Lleida) este lunes, que trabajaba a más de 40 grados.
En este sentido, la intención del ejecutivo catalán es trabajar con el sector «para ir de la mano» e identificar nuevas medidas que no constan en los protocolos para proteger a los trabajadores. Gil ha reivindicado la profesionalidad del sector y ha pedido «no recriminarlo» porque la mayoría de las empresas «siguen las recomendaciones y hacen muy bien su trabajo».
En la misma línea, Unió de Pagesosha criticado que se esté «señalando» y «criminalizando» al sector agrario a raíz de la muerte del temporero y ha pedido poner el foco sobre las empresas de trabajo temporal (ETT), a las que acusa de «no trabajar en algunos casos de forma correcta».
La delegada del Govern ha señalado que no cosechar durante las horas de más calor «actualmente es una recomendación» y que en el protocolo «no hay unas horas estipuladas». Preguntada sobre la prohibición de cosechar bajo altas temperaturas, Gil ha dicho que «llegado el momento y según las conclusiones a las que lleguemos, tomaremos decisiones y las defenderemos». De este modo, ha instado a «dejar margen para que los empresarios den su visión».














