La financiación singular está cada vez más cerca. Los grupos parlamentarios del PSOE y ERC registrarán en los próximos días en el Congreso de los Diputados una proposición de ley para que la Generalitat de Cataluña recaude todos los impuestos de forma gradual.
Según ha avanzado eldiario.es y han confirmado a la ACN fuentes de la negociación, esta es la vía acordada entre los gobiernos español y catalán para dar cumplimiento a los acuerdos sobre financiación alcanzados entre el PSC y ERC para la investidura de Salvador Illa como presidente de la Generalitat.
Por parte catalana , un grupo de expertos ha asesorado a la consejera de Economía y Finanzas, Alicia Romero, aportando sus experiencias.
Los dos ejecutivos ultiman los detalles con los últimos siervos de la propuesta, que llevarán a la comisión bilateral Estado-Generalidad del lunes 14 de julio y que tendrá lugar en el Palau de la Generalitat.
Tal y como estaba acordado, la proposición de ley establecerá que la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC) será la encargada de recaudar y gestionar todos los impuestos de forma gradual a partir de 2026. Así, el próximo año la Generalitat ya se hará cargo del IRPF y otras figuras tributarias menores.
El texto recogerá explícitamente el respeto al principio de ordinalidad, de manera que el reequilibrio territorial de los recursos recaudados, la solidaridad intersticial, no dejará a las comunidades con más recaudación por debajo de las que recaudan menos, como ocurre ahora en el caso de Cataluña y otras comunidades.
Cambios legislativos
Para hacer realidad el nuevo modelo, la iniciativa introducirá cambios en la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA). Esta primera proposición de ley establecerá la delegación a la Generalitat de la recaudación del IRPF y otros impuestos como el de matriculación o el IVA de las pymes.
Después harán falta otras modificaciones legales para hacer posible el compromiso del ejecutivo español de traspasar a la Generalitat la recaudación del resto de impuestos. Todas tendrán que pasar por el Congreso de los Diputados, donde el ejecutivo de Pedro Sánchez topará con la oposición frontal del PP y de Vox.
El acuerdo necesitará el apoyo de los socios parlamentarios del ejecutivo. Previsiblemente, el PSOE tendrá que negociar con algunas de las formaciones de la mayoría. Més Compromís ya advirtió de que no apoyaría la reforma si no había una financiación adecuada para el País Valenciano. De igual opinión es la Chunta, integrada en Sumar.
PSOE y ERC tramitarán el acuerdo en forma de ley orgánica para dotarlo de un blindaje pensado para dificultar que el cumplimiento del nuevo modelo dependa de la coyuntura política. Con todo, según lo digital, fuentes de la negociación admiten que no se puede garantizar que un ejecutivo hostil no revierta el sistema.
El pacto implica superar el modelo de anticipos. Hasta ahora, el Estado recauda los impuestos, hace un cálculo de lo que corresponde a Cataluña y el resto de territorios y anticipa el dinero, pero no liquida la diferencia entre su cálculo y la realidad hasta los dos años.
En 2022 el Estado subestimó la recaudación del conjunto de territorios y transfirió anticipos inferiores a lo que habría correspondedo. En el caso de Cataluña fueron 4.324 millones de euros. Con el nuevo sistema, la Generalitat dispondrá de todos los recursos al instante y dejará de depender de los cálculos y anticipos del ejecutivo español.