El comisario de los Mossos d’Esquadra Eduard Sallent ha ratificado este lunes en el juzgado el informe del cuerpo que ya entregó al magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena sobre la huida del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont el 8 de agosto del año pasado del centro de Barcelona.
Tanto Sallent como el intendente Ignasi Teixidor, subjefe del cuerpo en Barcelona, han defendido la actuación policial ese día, que no tuvo en cuenta la hipótesis de que el expresidente no entrara en el recinto del parque de la Ciutadella, donde pensaban detenerlo, para dirigirse al Parlament.
Todas las informaciones que tenían los Mossos iban en la dirección de su ida al Parlament y no que tras su discurso en el Arco del Triunfo, Puigdemont huyera en un coche, se escondiera y volviera a Bélgica. Para los Mossos, detenerlo cuando apareció en público era un riesgo elevado por la gran cantidad de personas concentradas.
Ambos policías han declarado durante cerca de dos horas en total en el juzgado que investiga que tres agentes fuera de servicio colaboraran en la huida del expresidente.
El informe policial admite errores y asegura que se centraron en garantizar la investidura del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, la convivencia de dos manifestaciones antagónicas y, como tercera prioridad, la detención de Puigdemont cuando intentase entrar en el Parlament.

