No. Todavía lo tiene allí. Y lo exhibe en las fotografías que sube a su perfil de Instagram. El pasado 31 de enero, EL TRIANGLE publicó que Òscar Fernández I Cuñado, alcalde de la población de Cabrera de Mar, en El Maresme, tiene tanta admiración por Carles Puigdemont que tiene colgado en su despacho del Ayuntamiento la fotografía oficial de cuando fue presidente de la Generalitat.
La Generalitat encarga un retrato de cada presidente cuando asume el cargo y lo envía a los consistorios municipales, consejos comarcales y diputaciones provinciales. Fernández i Cuñado no ha querido colgar el de Salvador Illa y en su lugar mantiene el de su estimado ex presidente pese a la denuncia hecha por EL TRIANGLE hace cuatro meses y medio.
Asumió el cargo de concejal de Personas Mayores, Juventud, Deportes y Movilidad de Cabrera de Mar cuando sólo tenía 21 años y tras las elecciones municipales del 28 de mayo de 2023 fue elegido alcalde. La candidatura de Junts que encabezaba se hizo con 8 de los 11 concejales del consistorio. En enero del año pasado se llevó a los concejales de su grupo municipal a Bruselas para entrevistarse con el presidente de Junts.
Tres meses después, en la campaña de las elecciones al Parlament en las que Puigdemont se presentaba como cabeza de lista de Junts, Òscar Fernández y la diputada Glòria Freixa participaron en el despliegue de una enorme pancarta en la torre de Castell Burriac con la cara del ex presidente y el lema “Persistiremos y ganaremos”. Puigdemont no ganó. Tampoco dimitió, como dijo que haría si no era reelegido presidente de la Generalitat. Pero le queda el apoyo incondicional de alcaldes como el de Cabrera de Mar, localidad de unos cinco mil habitantes, y su retrato presidiendo el despacho de la alcaldía.

















