Los tres militantes de la izquierda independentista detenidos por el destrozo de una carpa de Aliança Catalana en Barcelona en enero han sido puestos en libertad con cargos. Los arrestados se han acogido a su derecho a no declarar y este domingo al mediodía han sido liberados en la Ciudad de la Justicia ante una concentración de apoyo de un centenar de personas. Se les acusa de los delitos de daños, robo con violencia, lesiones leves y coacciones en la modalidad de delito de odio. Alerta Solidària ha detallado que los tres arrestados son miembros de Endavant y uno de ellos es, además, militante de la CUP.
Los hechos se produjeron el sábado 25 de enero cuando un grupo de personas se desplazó a la plaza Comas e intentó desmontar por la fuerza una paradeta informativa de Aliança Catalana. En el forcejeo, un militante de la formación de ultraderecha cayó al suelo y tuvo que ser hospitalizado con un fuerte golpe en la cabeza.
La portavoz de Alerta Solidària ha asegurado a la prensa que las detenciones son «un paso más del acoso constante que ejerce Aliança Catalana» y ha advertido de que «solo hay dos caminos»: «O estamos al lado de Aliança Catalana o del lado de la libertad política y de los derechos sociales». «No nos confundirán escondiéndose detrás de la estelada», ha avisado, ya que Aliança Catalana quiere «reforzar el estado español, sus leyes represivas y sus cuerpos policiales», ha añadido.
Desde la CUP, la portavoz Su Moreno ha considerado una «ofensiva represiva» la detención de «todos aquellos que combaten los discursos de odio». Los anticapitalistas han considerado «innecesarias» las detenciones «por un acto de protesta contra el fascismo». «Combatir a la extrema derecha no es ningún delito», ha asegurado.