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Citizen Lab pagó 6.600 euros a Elies Campo dos meses y medio antes de publicar el ‘Catalangate’

Citizen Lab, la empresa canadiense que publicó el 18 de abril de 2022 un informe -bautizado como CatalanGate– según el cual los teléfonos y dispositivos portátiles de 65 personas partidarias de la independencia de Cataluña fueron espiados con el programa Pegasus, contrató el 1 de febrero a Elies Campo, que había estado trabajando en la realización de esta campaña desde 2020. Durante más de dos años, Campo, que no acabó la carrera de Ingeniería de Telecomunicaciones en La Salle, se encargó, junto con otras personas del entorno de Carles Puigdemont, de recopilar teléfonos móviles de dirigentes independentistas y concluyó, con el apoyo del colectivo canadiense dirigido por Ronald Deibert, que muchos de ellos habían sido sometidos a ataques informáticos o infectados con el software espía.

Deibert y Campo firmaron un contrato el 28 de enero de 2022, junto con el director de la Escuela Munk de Asuntos Globales y Política Pública de la Universidad de Toronto, Peter Loewen, por el que el activista catalán recibió 9.750 dólares canadienses, que equivalen a unos 6.600 euros. El contrato tenía validez desde el 1 de febrero hasta el 31 de enero de 2023. Campo continúa trabajando en Citizen Lab desde entonces. En su perfil de Linkedin hace constar que es «fellow» de esta empresa y que trabaja en ella a jornada completa desde hace tres años. En realidad, los tres años se cumplirán el 1 de febrero del año que viene.

Tanto los responsables de Citizen Lab como los directivos de la Universidad de Toronto encargados de la transparencia de su gestión han puesto todo tipo de obstáculos para que se conozcan tanto las fuentes de financiación del laboratorio que contrató a Campo como los emolumentos que cobra. Si hubiera renovado mecánicamente cada año el contrato que se firmó en enero de 2022, Elies Campo habría ingresado unos 20.000 euros desde su fichaje. Evidentemente, el CatalanGate le ha dado mucho más dinero ya que, además, de las dietas reconocidas en dicho contrato -que pueden llegar hasta los 800 euros-, están los aumentos previsibles por la subida del coste de la vida.

De hecho, los concursos que ha convocado Citizen Lab para contratar nuevo personal conllevan remuneraciones mucho más elevadas. El pasado 28 de octubre, este colectivo abrió la convocatoria para el fichaje de una persona que se encargara de «supervisar las operaciones diarias de redes y administración de sistemas y supervisar la seguridad y la administración de toda la tecnología de la información de Citizen Lab». Este trabajo está remunerado con más de 100.000 dólares anuales.

Campo es uno de los ocho firmantes del artículo bautizado como CatalanGate en nombre de Citizen Lab, entre los que se encuentra el propio director de la empresa, Ronald Deibert. No ha firmado ningún otro artículo ni trabajo en el portal de Citizen Lab. Se desconoce qué ha hecho durante estos años cobrando de este colectivo. Se le ha vuelto a ver estos días como el héroe de la denuncia de espionaje a los independentistas en el documental Surveilled protagonizado por Ronan Farrow. Farrow publicó un artículo en The New Yorker coincidiendo con la divulgación del CatalanGate donde Campo también era el protagonista.

Dos años y medio después ha convertido aquel artículo en un documental donde suscribe acríticamente las tesis del victimismo independentista en este asunto.

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