Sí. Estaba en contra de la posición del grupo parlamentario de la CUP que en enero de 2016 se negó a facilitar la investidura de Artur Mas. David Fernández, que el 9 de noviembre de 2014, se había abrazado con Artur Mas tras la celebración de la consulta por la independencia que se hizo ese día, ya no era, sin embargo, diputado de la CUP. Lo había sido en el mandato anterior. Propuso que dos de los diez diputados que la CUP tenía en el Parlament en 2016 votaran a favor de la investidura de Mas y los otros ocho se abstuvieran. No le hicieron caso y el portavoz del grupo, Benet Salellas, manifestó la satisfacción de la CUP por haber enviado a Mas a «la papelera de la historia».
Fernández ha recordado su opción de investir a Mas en unas declaraciones al diario ARA, que este sábado 9 de noviembre publicó un artículo tras reunirlos y retratarlos abrazándose otra vez, diez años después de aquella consulta.
Mas asegura en el artículo que tenía una vía para que la CUP no lo enviara a la papelera de la historia: provocar la convocatoria de nuevas elecciones. No lo hizo y la CUP acabó dando dos de los votos de sus diputados a Carles Puigdemont para investirlo presidente. Por una razón o por la otra, el caso es que Mas ha acabado en la papelera de la historia.
Fernández, que cumplió 50 años en septiembre, ha vuelto al mundo periodístico y al sector de las cooperativas tras dejar su escaño en el Parlament. Está vinculado a La Directa, es tertuliano en Els matins, en TV3, trabaja en la cooperativa Coop 57 y es vocal de Òmnium Cultural.
¿Era partidario David Fernández de hacer a Artur Mas presidente de la Generalitat?

