Sílvia Orriols no engaña a nadie. Bajo su ademán de buena niña y madre sacrificada se esconde la versión más intolerante e intransigente de la extrema derecha. Así lo certifica el acuerdo de colaboración que su partido, Aliança Catalana (AC), ha establecido con la formación Alternativa por Alemania (AfD), una organización infiltrada por los neonazis, que quedó en segundo lugar en las elecciones europeas pasadas.
Rubricaron este entendimiento el responsable de relaciones internacionales de AC, PauNadal, y el eurodiputado sajón SiegbertDroese, un declarado admirador de Adolf Hitler y nostálgico del III Reich. En el Parlamento Europeo hay dos grandes grupos de extrema derecha, que encabezan, respectivamente, Marine Le Pen y Giorgia Meloni. Pero a la hora de elegir alianzas, Orriols se ha decantado por el grupo más radical y minoritario de todos, el que lidera AfD.













