La líder de Aliança Catalana, SílviaOrriols, gobierna con mano de hierro el Ayuntamiento de Ripoll, a pesar de que está en minoría. El pasado sábado, unas cuarenta personas protestaron ante la casa consistorial para denunciar lo que consideran multas arbitrarias por cuestiones políticas que les impone el Ayuntamiento. Las sanciones recibidas podrían llegar a un importe total de 25.000 euros.
Las multas se han puesto los últimos meses por colgar el cartel censurado de la fiesta mayor, donde aparecía el dibujo de una mujer con velo. “La gente que defendió el cartel ganador, difundiéndolo por todo el pueblo, está empezando a recibir sanciones”, explican los afectados. Según los convocantes de la protesta, también serían multas por organizar manifestaciones. Aseguran que se trata de una persecución política por razones ideológicas.













