La Audiencia de Barcelona ha condenado a Angela Dobrowolski a cuatro años y medio de prisión por un delito de lesiones agravadas a su exmarido, el productor televisivo y exmiembro de la Trinca Josep Maria Mainat. La sentencia constata que ella tenía intención de matarlo cuando le inyectó insulina a sabiendas de que es diabético, pero remarca que después desistió y llamó al servicio de emergencias. Dobrowolski, que está en prisión provisional, no se podrá acercar a menos de 1.000 metros de Mainat durante ocho años y seis meses. La Audiencia sí que lo absuelve del delito de descubrimiento y revelación de secretos, puesto que Mainat la perdonó por haber entrado a su correo electrónico sin permiso.
El tribunal concluye que la acusada escogió una forma «muy sofisticada para matar» a su pareja, como fue la inyección de insulina, combinando una de acción rápida y otra de acción retardada, sabiendo que Mainat tiene diabetes tipo 2 y que no se le había prescrito esta sustancia. La administración de estas inyecciones podrían provocarle una hipoglucemia grave con coma y la muerte, o en el mejor de los casos daños neuronales irreversibles.
«Sin duda, Dobrowolski conocía este efecto, no solo porque si hubiera actuado inocentemente no hubiera sido necesario que le hubiera manifestado a su marido falsamente que lo que le estaba inyectando era la hormona del crecimiento y Saxenda para adelgazarse, sino fundamentalmente por sus estudios de medicina», argumenta la sentencia. Así pues, la Audiencia constata «el ánimo homicida» de la acusada, que tenía intención «directa» de matar a Mainat, pero a la vez añade que una vez comprobó que estaba en situación de hipoglucemia grave, llamó a los servicios de emergencias y estos inyectaron rápidamente a Mainat medicamentos que revirtieron el coma, evitando su muerte. «La acusada desistió voluntariamente de su acción homicida», concluye.
La Fiscalía sostenía que Dobrowolski intentó matar a Mainat porque estaban en un proceso de divorcio y ella pretendía heredar su patrimonio. Ella accedió al ordenador de Mianat y leyó correos electrónicos sobre la separación que él intercambiaba con sus abogados. Dobrowolski y Mainat se casaron en diciembre de 2011 y tienen dos hijos fruto de la relación. A principios de enero de 2020, a raíz de las «desavenencias conyugales y el deterioro progresivo de la relación matrimonial», la mujer abandonó el domicilio que compartía la familia en Barcelona. Siguió yendo y a veces se quedaba a dormir, sobre todo los fines de semana, para mantener el contacto con los hijos. Cuatro meses más tarde, a mediados de mayo de 2020, Mainat le comunicó la voluntad de divorciarse y el inicio del proceso judicial. Los hechos juzgados son del mes de junio.