Aunque suena dramático, penoso y ridículo que el entrenador del Barça, Hansi Flick, no pudiera asegurar la presencia de Dani Olmo como jugador formalmente inscrito para el segundo partido de Liga, la situación tiene otra lectura de relativo éxito atribuible al principal causante y responsable de esta vergonzosa encrucijada, Joan Laporta. La hazaña, considerable, es haber tropezado cuatro veces consecutivas en la misma piedra, ¡cuatro!, a la hora de cerrar el mercado de verano con el margen salarial excedido y sin que este reiterado error de planificación y de gestión le haya pasado factura ni haya menguado su crédito ante el barcelonismo.
Un mérito del presidente que, en buena parte, se apoya en la soberana y nunca bien ponderada negligencia profesional y colaboracionismo de la prensa y del entorno digital laportista a la hora de hacer seguidismo de la serie de mentiras, engaños y burlas con las que ha embaucado a los socios y a la afición por cuarto año consecutivo.
En verano de 2021, pese a haber aterrizado en marzo y haber asegurado tener el control absoluto de la situación, no fue hasta horas antes del primer partido que, gracias a tejemanejes como ampliar el contrato de Gerard Pique, pudo inscribir a Memphis Depay, Luuk de Jong, Kun Agüero y Èric Garcia. En 2022, como no le salían las cuentas por ningún lado, se inventó la venta de Barça Studios, un farol de terribles consecuencias que financieramente arruinará su mandato para siempre. Y aun así, hubo de avalar para entrar a Koundé por parte de Laporta y de su director de fútbol, Mateu Alemany.
En 2023 el embuste consistió en hacer creer a LaLiga y al mundo que un fondo financiero alemán, Libero, ponía el dinero pendiente desde hacía un año, trola de tales dimensiones que aún hoy colea. Laporta y la junta hubieron de volver a avalar de su bolsillo para que Xavi dispusiera de la plantilla completa, gastando solo en el fichaje de Oriol Romeu y echando a Ansu Fati y Èric Garcia en el último momento.
Pues bien, llegados al 1 de julio pasado, Laporta explicó con detalle que sus planes pasaban por fichar a Nico Williams y Dani Olmo gracias a que estaba a punto de cumplir con la regla 1:1 del fair play financiero. La prensa le compró otra vez el cuento, completo, dando por hecho el refuerzo del delantero del Athletic y el resto del boom financiero.
A horas del estreno en casa, Nico Williams estará en Montjuïc aunque con la camiseta del Athletic y solo un milagro en forma de más trampas o de otro aval permitirá que Dani Olmo pueda estar a disposición del entrenador. Sí, Laporta lo habrá vuelto a hacer.















