El exconsejero de Cultura y diputado de Junts LluísPuig ha explicado que el líder de Junts, CarlesPuigdemont, les pidió a él y a ToniComín que «hicieran el favor de no acompañarlo porque él asumía el riesgo que comportaba todo ello». Tanto Puig como Comín se habían comprometido a volver el mismo día que lo hiciera el expresidente catalán, pero finalmente solo volvió Puigdemont.
En una entrevista en Vilaweb, Puig ha comentado que «era muy difícil que todo ello fundido un éxito si éramos dos o tres personas», principalmente «por un tema de vehículos y alojamientos». Después de que el líder de Junts entrara y huyera del país, el exconsejero ha manifestado que «se ha demostrado que Puigdemont es un hombre valiente, que hace aquello que dice, y que continúa allí de pie».
Puig también ha reiterado que la intención de Puigdemont era llegar al Parlamento catalán, pero que no lo hizo por el dispositivo policial. «Madre mía, qué manera escogió de acabar la carrera el gobierno de Pere Aragonès, con el consejero Joan Ignasi Elena al frente. No lo puedo entender», ha espetado.
Cuevillas asume la defensa
El diputado de Junts también ha explicado que, a partir de ahora, Jaume Alonso-Cuevillas será su abogado en la causa por el 1 de octubre, el cual ya llevaba la defensa del exconsejero de Cultura en la causa de Sixena. Una decisión que ha tomado después de que MiquelSàmper, que llevaba su defensa hasta ahora, haya entrado en el gobierno del socialista Salvador Illa como consejero de Empresa y Trabajo.
A pesar de que ha evitado valorarlo, Puig ha señalado que «su nuevo cargo era incompatible con llevar una causa judicial» y ha indicado que el mismo Sàmper se lo «reconoció». «Él debe de saber qué ha decidido y por qué», ha dicho el exconsejero.

