La querella por los delitos de lesa humanidad, esclavitud y organización criminal presentada ante la Audiencia Nacional española por el ciudadano de Sierra Leona Ahia Ngekia contra los responsables y colaboradores de la empresa andorrana Orfund toma impulso. La detención en el aeropuerto de Málaga, el pasado 4 de julio, de Manuel Terrén -objeto inicial de la querella criminal- ha sido de vital importancia para desencallar y acelerar las investigaciones judiciales.
Manuel Terrén, de nacionalidad española y que ha vivido en los últimos años en Brasil, era el hombre de máxima confianza de Orfund en África, en la década de los 90 del siglo pasado. En Liberia, Manuel Terrén entró en contacto con el intermediario Alhaji Sekou Fofana, a través del cual Orfund participó en el criminal negocio de los “diamantes de sangre”.
En Sierra Leona hay importantes yacimientos de diamantes muy preciados por la joyería. Este país fue víctima, entre los años 1991 y 2002, de una sanguinaria guerra civil, fomentada e impulsada por el presidente liberiano Charles Taylor, con el objetivo de apoderarse y de controlar este lucrativo negocio. De este modo, los diamantes “robados” en Sierra Leona pasaban de contrabando a Liberia y acababan en manos de Orfund.
Esta guerra civil provocó más de 70.000 víctimas mortales y gravísimas violaciones de los derechos humanos (esclavitud, torturas, agresiones sexuales…). Por estos hechos execrables, denunciados por las Naciones Unidas, el presidente de Liberia, Charles Taylor, fue condenado en 2012 a 50 años de prisión.
Alhaji Sekou Fofana era un hombre de negocios del círculo íntimo del dictador Charles Taylor. Gracias a esto, Orfund se benefició de la protección de sus actividades y, por ejemplo, disfrutó de exenciones fiscales otorgadas directamente por el presidente de Liberia y de escolta militar para poder moverse con seguridad por esta peligrosa zona.
Los “diamantes de sangre” que conseguía Orfund los vendía a la empresa belga Cindam, que le pagaba el 80% del precio de tasación, con transferencias hechas a través de Crèdit Andorrà y del banco holandés Artesia Bank. A su vez, desde Orfund se pagaban todos los gastos de su equipo en Liberia (salarios, comisiones, automóviles, material, comunicaciones…).
El autor de la querella criminal, Ahia Ngekia, fue secuestrado por la guerrilla del Frente Revolucionario Unido (FRU), controlada por Charles Taylor, y fue obligado a trabajar en régimen de esclavitud, durante tres años, en una mina diamantífera de Sierra Leona. Gracias a los enormes beneficios que daba este negocio, el FRU recibía, a cambio de los “diamantes de sangre”, armamento -incluso misiles- para poder continuar esta sanguinaria guerra.
Ahora, Ahia Ngekia, a través del ONG suiza Civitas Maxima, ha decidido emprender acciones legales contra los “blancos” que se beneficiaron de este execrable negocio: la empresa andorrana Orfund.
En el texto de la querella, a la cual ha tenido acceso EL TRIANGLE, se focaliza la denuncia en Manuel Terrén. Pero también se mencionan -de momento, en calidad de testigos-, un total de 18 personas más. Entre los señalados por este antiguo esclavo de Sierra Leona hay dos ex-ministros de Andorra, que eran accionistas de Orfund: Jordi Cinca (foto) y Càndid Naudi.
En el caso de Jordi Cinca, la querella afirma que su nombre aparece en varias comunicaciones con la empresa belga que compraba los diamantes que obtenía ilegalmente Orfund en Sierra Leona. También figuran a su nombre varias transferencias que hizo desde España al intermediario Alhaji Sekou Fofana. Dos pruebas que certifican que el actual presidente del Fondo de Reserva de Jubilación y miembro del consejo de administración de la Caixa Andorrana de la Seguretat Social (CASS) estaba involucrado hasta el cuello en este escalofriante negocio.
Por su parte, el ex-ministro Càndid Naudi también consta en la relación de testigos que pide el querellante. Se le requiere a declarar en su calidad de socio fundador de Orfund SA y accionista las empresas filiales World International Management (WIM), Sociedad de Servicios Orfund SL y Transafricana de Comercio SA. WIM era la cabecera de las tres sociedades controladas por Orfund que operaban en la África: Négoce Afrique Côte d’Ivoire (NACI), Blue Stone y DiAndorra.
Pero hay un tercer político andorrano que también figura en la querella presentada por Ahia Ngekia: el actual consejero del comú (concejal) de Andorra la Vieja y ex-cónsul menor de la capital en la pasada legislatura, Miquel Canturri. En concreto, al político de DA se le requiere como testigo, puesto que consta que envió transferencias desde España al intermediario en el negocio de los “diamantes de sangre”, Alhaji Sekou Fofana. También se afirma que recibió dinero estando en Liberia.
De los 18 testigos que se relacionan en la querella criminal, hasta ahora solo han declarado cuatro ante el juzgado n. 1 de la Audiencia Nacional: el ex-presidente de Orfund, Joan Samarra; Ramón Terrén, hermano del querellado y que figuraba como socio de la filial liberiana Blue Stone; Josep Lluís Buch, accionista de Orfund; y Luis Bielsa, ex-empleado que trabajaba en Liberia.
Se prevé que, a partir del próximo mes de septiembre, se reactiven los interrogatorios. Mientras tanto, la Audiencia Nacional decretó, hace unos días, la libertad provisional de Manuel Terrén, a causa de sus problemas de salud. Eso sí, se le obliga a estar permanentemente localizable por teléfono y con un domicilio fijo en España donde recibir las notificaciones.
Una de las cuestiones que planean sobre esta causa es su presumible prescripción, puesto que los hechos denunciados se produjeron hace más de 25 años. Pero hay que tener en cuenta que, en la legislación internacional, los delitos de crímenes contra la humanidad -como es el caso del genocidio perpetrado por los “diamantes de sangre” en Sierra Leona- no se extinguen nunca.










